Desierto


Quiero inyectar en mis venas un poco de locura, felicidad, alegría. Quiero dormir esta noche con vos, que no estás, que nunca estuviste. Quiero gritar a la luna con mi voz de lobo, cantar una canción triste que recuerde mis antepasados. Quiero, pero mis venas están vacías, la sangre se olvidó de correr, mi voz se quedó muda, cual fantasma que llora en el rincón, apagado, aferrándose la vida, sin saber que está muerto. Tal vez algún día te encuentre, al lado de la ruta, e incendiemos los bares. Mi alma está seca, como un desierto de sal. Hoy mi espíritu es más triste que todos los árboles de Navidad muertos del mundo, y mi cuerpo está borracho. Voy a flagelar mi cuerpo, cortar mi pecho, mis brazos, mis piernas, con cuchillos oxidados, para sentir de cerca el dolor, para saber que aún siento. Hoy quiero estar muerto, enterrado bajo tierra, mi alma pudriéndose en el infierno, lástima que soy ateo y no creo ni en Dios ni en el Diablo. Lo único que importa es lo material, satisfacer los deseos de la carne. El único sentimiento que conozco es el odio, tendría que haber sido abortado. Mi día se convirtió en noche, y las estrellas se apagaron.

7 comentarios sobre “Desierto

Somos una comunidad, comenta y responde

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.