Nubes risueñas y humanas (final alternativo)


En los vestigios de la edad medieval, los grandes y sabios nobles andaban bajo la búsqueda de leales y valerosos guerreros que concibieran su destino como la protección del feudo.

Sabían que la condición humana guardaba en su interior ego y capciosos cimientos, mas, como animales en peligro de extinción, decidieron fiarse de ellos. Además,  sabían que la confianza debe comenzar en uno mismo, el resto evolucionaría bajo la tutela del tiempo. Y, como todo horizonte temporal, tuvo un principio.

Tras un largo lapso de guerras sinsentido, de lloros y lamentos hacia corazones de humo, un viejo noble se mantuvo firme y gracias a la ayuda de una hechicera,  vetustos recuerdos y anhelos nobles fueron evaporados bajo la luz de la luna.

Surgieron así de las estrellas jóvenes partes de él que honrarían su nombre y serían leales al pueblo que el sabio gobernaba.  Únicamente existía un requisito, para que los guerreros actuasen con alardes valerosos y humanos, el sabio y sus actos debían regirse bajo el ojo del bien y bajo sus propias gotas de amor y empatía. Si no, tal como vinieron,  se irían.

El viejo sabio lo aceptó.

Con el tiempo aquellas gotas procedentes de un sol propio, tuvieron hijos. Hijos independientes y humanos, con resquicios de osadía y humildad; resquicios que enmarañaron el mundo y lo convirtieron en una paradoja más humana y cercana.

Anuncios

Somos una comunidad, comenta y responde

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s