Anáfora


Escriben los que no se fían de la memoria

para hacer más eternas sus huellas

escribe quien atesora impresiones

para encadenarlas con la tinta indeleble

escribe la que amasa sueños y escupe verdades

escribe ella y él

escriben los abuelos y los niños

escriben en los espejos de las mentes saturadas

en el vacío universal del papel

en el árbol y en el muro

escriben en la arena y en el aire

los que no quieren perderse en el olvido.

 

Mayté

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Las predicciones de mamá


Si hubiera estado mejor informado le habría dado la razón, sin lugar a dudas. Es solo que la tempestad le cayó de sorpresa, pues cuando despertó había un sol casi cegador que se colaba por su ventana. Así que se calzó las sandalias de verano y se vistió con las prendas más ligeras que tenía para ir a la playa con sus amigos. Su madre le había advertido que en algún momento del día seguramente sentiría frío, pero él no le dio tanta importancia. Su organismo estaba más que adiestrado para esos cambios bruscos de temperatura tan habituales en aquella región que lo vio nacer. Además, siempre que hace caso a su madre, debe volver con la chaqueta en la mano y con el paraguas seco.

Una vez en la calle observó que el termómetro marcaba 28 grados.

—¡Madre mía, qué calorazo! —se quejó antes de montarse en la bicicleta.

Unos kilómetros adelante, la luz a través de sus gafas de sol disminuyó. Cuando miró al cielo detectó una nube, pero no de esas nubes de ensueño que parecen algodones. Todo lo contrario.

—¡De dónde salió eso! —Apenas le dio tiempo de llegar a casa de su amigo Antonio cuando empezó a «chispear».

—Ya pasará —se dijeron mutuamente para intentar convencerse de que aquello era momentáneo.

Efectivamente, la ligera lluvia cesó casi de inmediato y se dirigieron a la playa donde los estaba esperando el resto de la cuadrilla. Era como si hubiera un microclima en una parte de la ciudad pues, conforme avanzaban en las bicicletas, el cielo aparecía despejado y soleado nuevamente.

Lo que ninguno de ellos sabía es que ese día estaba anunciada otra ciclogénesis explosiva. Un fenómeno meteorológico casi ciclónico y difícil de predecir, donde una masa de aire frío choca con una masa de aire caliente procedente del sur, y ¡cataplum!

Así que el día de playa duró poco menos de dos horas, antes de que todo el mundo tuviera que huir para resguardarse del frío súbito, el viento y la fuerte tormenta que se avecinaba. Todos, incluyéndolo a él. Si hubiera hecho caso a su madre…

Mayté