Mi sitio


Descubrir en el reflejo
un espejo
y pudrir
todo mi ser
para volver
en otro cuerpo
para aprender
con otros cuervos
que no solo lo externo brilla
que en una bombilla
viven extrañas maravillas
dónde la esencia se mantiene viva
a pesar de una muerte a la deriva.

Tengo pensamientos
que sienten más que yo
y sufrimientos que matan
aburrimientos.

Sólo quiero ser un pájaro
para volar alto
sin miramientos.

Sílaba


Desaparecí en una sílaba

en una ida y venida
efímera.

Las palabras son cuartos
y las habitaciones son números
objetos sin objetivos.

No creo que me encuentre sentido,

pero siento y digo
que eso es lo mejor para seguir

descubriendo mundo.

Miedo y asco


El miedo oculta sentimientos nobles mezclados con la rabia de una inesperada sonrisa propia, y que no quiere irse.

Comienzos sin fin


Solo soy un conato,
un comienzo que ni acaba ni avanza,
porque, como su propio dueño indica,
solo es, no está;
desaparece sin palabras a su alrededor,
solo con tiempo.

(Por) que


Junto a mí,

tu espalda.

En ella, desastres,

reflejos de una vida pasada,

demasiado pesada.

Recuerdo en ti

mi impotencia.

No sé aliviarme contigo.

Como un juguete roto de la infancia,

te recuerdo,

quiero seguir jugando contigo,

pero mis recuerdos

son rencor

y no diversión.

Puede que el pasado,

el presente

y el futuro

sea siempre el mismo,

pero crezco

y el cómo cambia.

Ya no sé el suceso,

sino el porqué de él.

Y tu espalda ya no me gusta,

ya no me gusta cómo la veo,

cómo me veo,

y me meo encima

por miedo,

por medio de lágrimas calientes

que del asco

oculto.

Vuelvo a ser yo con otra máscara.

Puede que otro día te quiera,

o siempre te quiero.

Pero hoy no me gusta cómo te quiero.

Vuelve mañana.

Helado


En la herida

hundo mis sentimientos.

Hurgo con la curiosidad de quien se cree ingenuo

pero no lo es.

Ese es el problema.

No lo soy.

¿O sí lo soy?

Hago como si no lo fuera.

Y ahí estoy.

Fuera,

esperando a una ingenuidad que se fue

en aquel camión de helados.

cuando decidí no ir detrás de él.

Y ella sí.

Fruta


Quién ve en alguien

su vida

es porque no la conoce.

Se presenta,

hablan,

detesta su vida,

la esparce en mierda sobre los demás.

Se siente bien ahora.

Perdido pero bien.

Tan bien como los objetos,

tan efímero como ellos,

desperdiciando sus propios latidos

en laberintos.

Ya no quiero ser yo.

Quiero detestar abriéndome

a un debate interno

sobre mí.

Y entonces ser yo de verdad.

Tan entero como el tiempo

y eterno como cualquier sabor.