María Xosé Queizán, homenajeada en el 7º Encuentro de Poesía de Puente Genil


Nota del editor: Gema Albornoz, autora de Salto al reverso, comparte en este espacio su entrevista a María Xosé Queizán. La escritora gallega fue la INVITADA DE HONOR en el 7° ENCUENTRO DE POESÍA, MÚSICA Y PLÁSTICA, en Puente Genil, … Sigue leyendo

Canción de cuna


Duerme sin nana,
durante el clarito de la mañana.
Reposa tus sueños,
abrazaré el conjuro de tus desvelos.
Duerme sin nana,
pistilo del alba,
alegría del cuco que canta.
Abre la puerta
al dulce encuentro,
arrullaré al cielo.
Duerme sin nana,
levanta el vuelo
como el cuco del almendro.

Historias de un día


En el imperio de las luces reinará

la oscuridad.

El arte de vivir quedará a solas

esta noche.

El hijo del hombre dialogará

con la manzana. Justificará y

borrará su pecado.

Los amantes se besarán

pese a sus máscaras,

pese al pesado velo de lo que importa.

Y serán amigos.

Y no serán los primeros.

 

Finales de agosto


Los días han caído
sobre los balcones.
Los gorriones pican
las últimas migajas
de agosto. Los edificios
tapan su rostro a contraluz.
Y no queda ninguna ventana
cerrada. No queda ninguna,
que no anuncie sus intimidades.

Desajar maravillas


Toco mi cuerpo como esponja.

Pasan mis manos maculadas
limpiando piel en cada abrazo.

Cada abrazo es promesa fecunda,
de las que vale la pena cumplir
para efectuar el milagro.

Pasan mis dedos
sobre la fina capa de hielo
que cubre mis labios.

Labios que me aseguran
que no decir nada es golpear
la puerta tres veces.

Cuando el impulso escrito indica
hender ese túnel y encontrar
maravillas al otro lado.

El vuelco


Escucharás el ataque del vuelvo.

Se abalanzará
y la avalancha caerá
como ola nevada de amor
sobre ti.

Él trepará todo
sobre la superficie.
No quedará más opción
que la profundidad.
Y con ella el enfado y la risa;
lo dulce y lo salado.

No habrá más que la hondura.

Escucharás el ataque del vuelco
y serás la única que sepa
aquello que lo remueve
repentina e inesperadamente.

Verificación en seis pasos de la primera fase del sueño


Pero cuando adormeces sin lágrimas, paces.
Sin embargo, no fluyen aisladas las perlas cristalinas.
Aunque el cohorte esté alerta a todo tipo de estímulos.
No obstante, cabeza y extremidades reposan a la inquietud muscular.
Pero continúa la vigilia.
Ahora bien, desconectarse del entorno es la entrada

a la siguiente fase.

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