VIII Encuentro de Poesía, Música y Plástica de Puente Genil


Nota del editor: A continuación, compartimos la reseña del VIII Encuentro de Poesía, Música y Plástica de Puente Genil, en Córdoba, España, por una de las autoras del blog Salto al reverso, Gema Albornoz. Agradecemos su colaboración.

Jazz, Rock & Poesía. Ellas saltaron al escenario. La poesía, la música y las artes plásticas, ellas. Ellas, las diosas desnudas. «El principio formal o remolino incesante de un cuerpo en otro cuerpo». Ellas nos acompañaron en un Aventurado juego de la danza durante el VIII Encuentro de Poesía, Música y Plástica de Puente Genil, en Córdoba, España, celebrado desde el 14 al 31 de octubre de 2021, cuyo ritmo y cadencia se acompasaban con un latido de latidos. El corazón bombeó abriendo puertas y el espacio se tornó una nueva creación. Presentaciones de libros, teatro, música y exposiciones, un tándem que fue único e irrepetible. Unos días en los que el arte, la música y la poesía son una raíz del mismo árbol.

Una mezcla a la que la Asociación Cultural Poética y su motor, Antonio Roa, nos tienen acostumbrados. Un encuentro donde no colisionan las estrellas, sino que transitoriamente se entrelazaban unas estelas con otras. Porque todo lo que importa está en el aire. En un lugar privilegiado y acomodado por el Ayuntamiento de Puente Genil y donde la Fundación Juan Rejano siempre ofrece cobijo.

Cartel del encuentro. Autoría de Víctor Almeda y cuya tipografía es de Miriam Gálvez y José Antonio García.

Han pasado unos meses. Apenas hace unos días he leído acerca de Wolfgang Wiltscho y quienes apuntaron que «las aves migratorias parecían usar el campo magnético terrestre para orientarse» y me he planteado la posibilidad. Con cielos nublados, de noche o de día, los petirrojos se orientan en todo cielo. Pudiera ser que los criptocomos de la retina tuvieran algo que ver. Con cielos nublados, de noche o de día, esta cita en el calendario se ha ido celebrando de un año a otro y avistando el próximo encuentro. Como quienes lo conocen saben, ya que está gestándose en la cabeza de Roa.

El encuentro y sus actividades han tenido unos años con más interés de los medios y otros con menos. Unos años con más afluencia de público y otros con menos. Unos años con unos artistas y otros con otros. Aunque siempre se ha mantenido la esencia de aquella pequeña reunión que nació en una plaza abierta mientras unos y otras compartían lo que tenían. Esas habilidades que poseían y sacaban en el escenario o en el aire.

Este año, el texto de presentación de Víctor Almeda, junto con los carteles diseñados para el VIII Encuentro y el III Premio Internacional de Poesía Juan Rejano, introducían los primeros pasos con autoría de Víctor Almeda y cuya tipografía es de Miriam Gálvez y José Antonio García. Por una parte, el del VIII Encuentro es «una alegoría que intenta unificar lo que puede ser Jazz, Rock con Poesía». En ese juego donde se danzan las diosas, también se intuye la música, Almeda señaló que «no hace falta decir que es un homenaje a la mujer».

La concejala de Cultura, Eva Torres, manifestaba que dicho evento era una de las citas para la poesía más importantes de Puente Genil.

Comenzó el día 14 de octubre con la lectura-diálogo entre Cecilia Quílez y José Luis Torrego. ¿Cómo hablan los libros entre sí? Este pudo ser un ejemplo vívido de ello, con sus autores como voz narrativa.

El día 27 de octubre, Javier Lostalé se acercaba a los estudiantes del IES Manuel Reina con Quien lee vive más.

No fue hasta el 29 de octubre que los actos se multiplicaron. En su inicio, tuvo lugar la inauguración de la sala de Ricardo Molina. La sala cuenta con una colección catalogada y una escogida selección de su biblioteca personal, con unos 3,397 libros, con más de 2,500 libros expuestos. Entre sus lecturas, filosofía, poesía, historia y cultura general. En particular, con una colección completa de Adonáis, de las revistas Caracola y Ciclón, todo donado por su sobrino nieto Antonio Sánchez Molina y familiares.

Momento de la inauguración de la Sala Ricardo Molina.

Ese mismo día, se inauguró la exposición de Ginés Liébana: Creatividad centenaria de Ginés Liébana con 25 obras de su participación en Cántico hasta el 3 de diciembre y custodiada por la Asociación Cultural Poética y en coordinación con el Ayuntamiento de Puente Genil y la Fundación Juan Rejano. Finalmente, las 25 obras han sido donadas por el autor, para que puedan ser expuestas en la sala de Ricardo Molina. Antonio Lara, comisario de Cultura de Villa del Río, ya comentaba que «trabajamos conjuntamente por y para la cultura con estas dos grandes figuras del Grupo Cántico como son Ginés Liébana y Ricardo Molina». Eva Torres manifestaba que «enriquecerán el patrimonio cultural de Puente Genil». Antonio Roa agradecía a Ginés su colaboración por la cesión de la exposición. Ha sido una llamada al pueblo de Puente Genil para darle visibilidad y reconocimiento a su obra. El pueblo ha acudido día tras día desde las 10 hasta las 8 y media de la noche, han participado de los centros escolares y el alumnado de bachillerato de artes donde destacaban las conversaciones telefónicas del alumnado con Ginés Liébana, realizando en vivo algunos de los trabajos que ha mandado el profesorado.

Tras la inauguración de la exposición con autoridades y familia de Ricardo Molina.

Posteriormente, tuvo lugar Elegías, una dramatización dirigida por Sigfrid Monleón, con actuación de Mateo Franco, iluminación de Pilar Velasco y música de Antonio Preto. Una espléndida representación de Elegías de Sandua de Ricardo Molina.

Elegía con Mateo Franco y Antonio Preto.

Durante el sábado día 30 de octubre, por la mañana, en la Biblioteca Ricardo Molina continuaba el evento. «Ellas, las diosas desnudas, son el principio formal o remolino incesante de un cuerpo en otro cuerpo», como narraba Víctor Almeda en ese Aventurado juego de la danza.

Cantar fue un incendiarse hasta la rosa,
ceniza desmandada
sin porqué
.

Juan de Beatriz, Cantar qué (Pre-Textos)

Escribo
sobre los bosques de Polonia que nunca visitaré.
Sobre el dolor flotando en sus nidos, sobre el deseo
de una huida imposible. Sin escalas, avanzando
como un vagón sin máquina
por los últimos bosques de Polonia.

Antonio Luis Ginés. Antonov (Bartleby)

Fue así que se dispusieron a entonar su melodía Antonio Luis Ginés y Juan de Beatriz, durante la presentación de sus poemarios Cantar qué y Antonov, en compañía de los codirectores de El Coloquio de los Perros, Ángel Manuel Gómez y Juan de Dios García.

A las 7 de la tarde se abría una puerta que nos acercaba al movimiento de mujeres escritoras de la Generación Beat con Female Beatness. Primero, con una presentación de A. Robert Lee y posteriormente, con un perfomance de la presentación del libro Female Beatness de Natalia Carbajosa e Isabel Castelao. Joyce Johson, Hettie Jones, Joanne Kyger, Leonore Kandel, Janine Pommy Vega, Elise Cowen, Diane di Prima, Ruth Weiss, Denise Levertov o Anne Waldman. Una catarsis creativa con versos de las autoras Beat personificadas por Natalia Carbajosa y yo misma, y mágicamente acompañadas del cuarteto Crash4Jazz, que embriagaba musicalmente el ambiente para llevarnos a esa época.

Thank you for the cool stream of air

Elise Cowen

I am a woman and my poems are

woman’s: easy to say this.

Diane di Prima

It does not hurt

and it does not not hurt

for pain can only come with joy

Ruth Weiss

And what I heard was my whole self

saying and singing what it knew:

I can 

Denise Levertov

Sobre las 20:15 comenzó el homenaje a Francisco Cuenca Domínguez, conducido por Juan Ortega, con una sentida visualización de una entrevista realizada por su hija y un concierto dirigido por su hijo, José Manuel Cuenca. Y con la entrega de la placa homenaje y la púa de oro, la bandurria de plata entregada por Esteban Morales.

Francisco Cuenca Domínguez, artistas y familiares.

Por un lado, con la bailarina Almudena Roca y, por otro lado, con el cantaor Julián Estrada, el guitarrista Mariano Delgado Cuenca, Mónica Jaén y las bailaoras pontanesas Carmela Cortés, Herminia Domínguez, Inés Rodríguez e Inma Carmona.

El domingo 31 tuvo lugar la presentación de mi poemario Cielo de hojalata (Versátiles Editorial, 2021) del que Natalia Carbajosa realizó un magnífico desentramado. Además, Gema Estudillo y Uberto Stabile hicieron un recorrido por los trabajos de Editorial Garvm y Las hojas del Baobab. Con el último número del año con la poesía de Natalia Carbajosa como protagonistas.

Uberto Stabile y Natalia Carbajosa.

Finalmente, a partir de las siete comenzaría lo que sería la Entrega del III Premio Internacional Juan Rejano de Puente Genil conducido por Guillermo Busutil. Un premio que en esta edición recayó en Animales de costumbres, de la argentina Andrea López Kosak, editado por Pre-Textos.

Conexión en directo con Andrea López Kosak.

El libro lo leyeron las poetas Milena Rodríguez, Bernardita Maldonado, Isabel Pérez Montalbán. Por otra parte, Manuel Borrás, Diego Sánchez Aguilar y Juan de Dios García subieron al escenario a intercambiar opiniones y sensaciones de Animales de costumbres.

Poco después, Busutil daba paso al homenaje a Jesús Arias, en Un jardín contra tu nombre, durante el cual Ángel Manuel Gómez, Diego Sánchez Aguilar, Juan de Dios y Antonio Roa leerían un par de poemas cada uno de su libro póstumo.

María Hames.

Esa misma noche, la luna bajó al escenario y en ella se balanceaba María Hames, mientas sonaba el fagot del Niño Rubén, la viola de Raquel Romero, mientras Rafaela Hames recitaba versos. El concierto final, con la adaptación de algunos poemas de Gloria Fuertes, con la dulce e íntima actuación de Lorena Álvarez y el pianista David Montañés.

Foto de despedida.

Es importante señalar que durante todo el evento se contó con la colaboración de empresas locales como Codimar, Deckoro-Porgesa, Aceites El Canal, Bodegas Delgado y Membrillo La Góndola. Y, cómo no, con el impulso de la Asociación Cultural Poética y el apoyo incesable del Ayuntamiento de Puente Genil y la Fundación Juan Rejano.

Imaginar la distancia entre dos puntos


Nombrar cada punto

en un extremo y otro.

Palpar con las yemas de los dedos

y multiplicar los pasos dados.

Sumar su fuerza y empuje,

surcar el viento

y restar todo movimiento contrario.

Suponer el salto y que el valor resultante

será real cuando las rectas sean coincidentes, secantes o infinitamente paralelas.

Determinar una posición relativa,

a sabiendas de que los números cambian y sus coordenadas geográficas

dependerán de dos números.

Y tú, quien suma.

Y tu palma la que mide.

Adagio



Teo te dice que digas
el dicho que dice lo mucho

que dice la idea de decir la hora al revés
que ya son las seis y si es la hora

la idea se vuela y ya no la ves.

Emboscada nocturna


¿A qué huele la noche?

Roza la lavanda el agua de tu cuerpo

y se abandona en tu pecho.

Baña el primer temor de lo oscuro.

Mientras el frágil sueño envuelve

toda la paciencia del tiempo,

se pierde un instante.

Abre los ojos.

Las estrellas se mueven.

La montaña se mueve.

Se agitan la tierra y el cosmos.

¿Son tus palabras otra fragancia?

La tierra se llenará de tu luz

y arriba, tu vientre se acomoda.

Duermen la risa y el llanto sobre el barro,

fruto de tu sudor. El silencio se hundirá

en los ojos de los hijos de la noche

en una emboscada nocturna.

Y tú serás el peligro

y la tormenta.

Historia de un concierto fallido de cumpleaños


A quienes están

Y llegó el día.

Durante la semana se habían alineado

todos los planetas. El universo escribió

en el horizonte más cercano, con tinta

índigo. El día olía a tierra y agua.

El petricor caló las ropas y el cuerpo.

Era el momento de engrasar las botas,

vestir el cuero y saltar hasta la mañana.

Era el momento de la cerveza sobre la ropa

y la batería marcando el eco. Era el momento

de celebrar la música y que bailaran todas

las estrellas de la galaxia.

Pero ni su voz marcó el compás,

ni la niebla empañó el día de pizza italiana

con trufa y brindis de las copas de vino.

Podría ser amor


Podría ser amor

el tiempo bailando

en tu reloj.

Moviendo manijas y destinos

o recogiendo madrugadas

o piedras del río.

Acumulando historias,

lugares, cantos o mitos.

Podría ser una declaración de amor

que el tiempo transcurra

y lata el corazón.

Guirnalda del faro en la tormenta


A Belén Bermejo

Una guirnalda
de caracolas bermejas
cuelga del faro.
Parpadea
y se enciende
a las seis.
Ninguna gaviota
perderá el rumbo
antes de llegar
a la costa.
Aunque se avecine
la tormenta,
la luz estará prendida.