Imaginar la distancia entre dos puntos


Nombrar cada punto

en un extremo y otro.

Palpar con las yemas de los dedos

y multiplicar los pasos dados.

Sumar su fuerza y empuje,

surcar el viento

y restar todo movimiento contrario.

Suponer el salto y que el valor resultante

será real cuando las rectas sean coincidentes, secantes o infinitamente paralelas.

Determinar una posición relativa,

a sabiendas de que los números cambian y sus coordenadas geográficas

dependerán de dos números.

Y tú, quien suma.

Y tu palma la que mide.

Adagio



Teo te dice que digas
el dicho que dice lo mucho

que dice la idea de decir la hora al revés
que ya son las seis y si es la hora

la idea se vuela y ya no la ves.

Emboscada nocturna


¿A qué huele la noche?

Roza la lavanda el agua de tu cuerpo

y se abandona en tu pecho.

Baña el primer temor de lo oscuro.

Mientras el frágil sueño envuelve

toda la paciencia del tiempo,

se pierde un instante.

Abre los ojos.

Las estrellas se mueven.

La montaña se mueve.

Se agitan la tierra y el cosmos.

¿Son tus palabras otra fragancia?

La tierra se llenará de tu luz

y arriba, tu vientre se acomoda.

Duermen la risa y el llanto sobre el barro,

fruto de tu sudor. El silencio se hundirá

en los ojos de los hijos de la noche

en una emboscada nocturna.

Y tú serás el peligro

y la tormenta.

Historia de un concierto fallido de cumpleaños


A quienes están

Y llegó el día.

Durante la semana se habían alineado

todos los planetas. El universo escribió

en el horizonte más cercano, con tinta

índigo. El día olía a tierra y agua.

El petricor caló las ropas y el cuerpo.

Era el momento de engrasar las botas,

vestir el cuero y saltar hasta la mañana.

Era el momento de la cerveza sobre la ropa

y la batería marcando el eco. Era el momento

de celebrar la música y que bailaran todas

las estrellas de la galaxia.

Pero ni su voz marcó el compás,

ni la niebla empañó el día de pizza italiana

con trufa y brindis de las copas de vino.

Podría ser amor


Podría ser amor

el tiempo bailando

en tu reloj.

Moviendo manijas y destinos

o recogiendo madrugadas

o piedras del río.

Acumulando historias,

lugares, cantos o mitos.

Podría ser una declaración de amor

que el tiempo transcurra

y lata el corazón.

Guirnalda del faro en la tormenta


A Belén Bermejo

Una guirnalda
de caracolas bermejas
cuelga del faro.
Parpadea
y se enciende
a las seis.
Ninguna gaviota
perderá el rumbo
antes de llegar
a la costa.
Aunque se avecine
la tormenta,
la luz estará prendida.

#SaltoAlAislamiento