Nunca te enfrentes a un herrero


En el campo de la mente
nunca te enfrentes a un herrero.
Se defiende de vez en cuando.
Su cerebro es como su martillo, no, no, no.
¡No caigas en su trampa!
Si lo haces, olvídate de tu estima.
Estarás mejor si no le esgrimas.

No tiene el entrenamiento de un guerrero,
suena fácil, pero no es pendejo;
porque tampoco tiene su honor.
Por cada vez que lo hagas sangrar
su ira aumentará,
Y forjará lanzas con su propia sangre.
Y de cierto te arrepentirás.

Si alguna vez te has quedado sin aliento
y tan solo que tus ojos se humedecen.
Déjame decirte algo.
Mmm… quizás ni así lo entiendas, no, no, no.
¡No caigas en su trampa!
Sus lanzas de hierro y sangre no solo te herirán,
también tu corazón han de contaminar.

¿Por qué no eligió el camino del guerrero?
¿Por qué no se volvió mago o alquimista?
¿Por qué no es un bardo que conquista minas?
Cuando tu corazón esté contaminado
y ya tengas hierro en lugar de huesos,
cuando comprendas la magia negra de su acero.
De cierto te arrepentirás.

Vuestros besos


Dibujo y kitô de Juan Machín. Musas: Elena Revueltas y EsKarlata Angélica

Safo de Lesbos

haría un poema

a vuestros besos.

Fortissíssimo


—¡Magnitud diez!
—¿Qué es?
—Un arma.
—¿Un arma?

Un arma que toma dos armas.
¡Quién diría que la música
está bajo el control de las matemáticas!
Te atormenta el arte y no el karma.

Si quieres tocar una nota
te espera un sacrificio.
Exige todo tu aire,
requiere todo tu cuerpo.

Tú no la tocas a ella,
ella te somete a ti.
Ahora te duelen los dedos,
mañana todo el cuerpo.

Llegar al re mayor no es sencillo,
empieza mezzoforte
y termina fortissíssimo.

Miro tus curvas…


Dibujo y kitô de Juan Machín. Modelo y musa: Karla Aguilar.

Miro tus curvas:

son unas catástrofes

matemáticas.

Amor feroz


Dibujo y kitô de Juan Machín

Tú, cual loba,

y yo, salvaje bestia:

nos devoramos.

Siempre hoy


Inmortalizar las flores, el amor, el papel y las palabras.
Huir del fuego, alabar al juego y jugar contigo
hasta que la última flor se marchite o hasta que muramos quemados.

Porque te quiero siempre, porque siempre es hoy, cuando los adioses llegan mañana por la mañana.

Dibutrauma de tulipán con letras.

La armadura


«Declaraciones de amor inocente,
… la esperanza de ver al amado
nuevamente después de partir;
la alegría juvenil
y la fe en Dios».

Si esto quieres expresar,
tengo al emisario para ti.
En medio de un huracán de notas
aparece La,
la más alta nota.

Su armadura la sostiene.
La sostenida.
Y la vuelve diestra.
Y sus espadas bemoles,
La bemol.
La vuelven siniestra.

Su altura determina su rango
en su armadura.
Sus cuchillas fusas y semifusas
indican lo mismo.

Sus redondas y blancas
gritan su nombre
en clave de sol.

Si necesitas un soldado de poder
o una armadura en clave,
este herrero está a tus servicios
si visitas su taller.