Fa Sol La Si


Continuación del poema «Mi sostenida: Fa».

Fa Sol La Si

Tan hermosas ellas
con sus curvas armoniosas,
con sus cuerpos vibrantes;
en su frecuencia marcada
y en sus vestidos la clave.

I

Las cuatro amigas unidas,
armoniosas y siempre acordes.
Con su voz iluminan mis adentros,
volviendo barro mi mente de hierro.

II

No importa el tiempo
ni de qué mundo vienes.
Ellas resuenan en tu mente
bailando la canción del momento.

III

Ellas te acarician y susurran.
¿O eres tú quien las doma
y conjuras pentagramas
para que bailen en tu sala?

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No tengo ningún miedo, torero


Pintura inspirada en el poema dedicado a Pedro Lemebel de Poetas Nuevos. Me gustan los poetas bocazas, justos, valientes, impertinentes y LIBRES. Me gustan los eternos. Los que se empeñan obstinadamente en no morir y resucitan cada vez que se releen … Sigue leyendo

Cállate, puta, reputa


Incendios de mentirijilla y otras actividades lúdicas


La alarma de incendios de mi edificio está rota. Suena una o dos veces al mes.

Bajamos todos los vecinos en fila, cansados, sin ninguna prisa. Cada vez son más lo que se quedan en su casa sin inmutarse, esperando que pase el molesto pitido y la frase repetida en bucle. Please, evacuate now!!

¿Qué cogerías si se quemara tu casa? —se preguntan.  E imagino todo convirtiéndose en cenizas. No lo sé.

Los vecinos, en bata y ya en la calle, empiezan el debate. Y el colgado del segundo A aprovecha para fumarse un piti.

Por mayoría aplastante ganan los álbumes de fotos. Y volvemos a entrar en el portal y a subir las escaleras con la pesadez de la frustación y de la noche a hombros.

Yo, mientras, voy pensando que no tengo álbum de foto alguno. Y decido que a partir del día siguiente voy a pintar el mío. Me propongo dibujar a cada persona importante de mi vida, cada situación, plasmar cada ciudad pasada o presente. Y me voy a dormir con la cabeza llena de fuego y colores.

Pero sobre todo, convencida de que llegado el momento, dejaría que todo ardiese igual.

Al carajo los recuerdos. Al carajo todo.

ElviraSeville

 

 

 

Mi sostenida: Fa


Continuación del poema «Do Re Mi».

Fa Mi sostenido 1

Tan hermosas ellas
con sus curvas armoniosas,
con sus cuerpos vibrantes;
en su frecuencia marcada
y en sus vestidos la clave.

I

¿Quién viene a Mi?
Es su prima Fa.
un poco más alta,
un poco más fina.

II

Todas pueden ser sostenidas,
menos Mi, pobrecita.
Muero por tocar a Mi, sostenida,
pero viene a Fa, su amorosa amiga.

III

Son las más cercanas
y gozan de su íntima compañia.
Ellas no te invitan,
bailan solas sin ser vistas.

Sevilla


La bucanera hace sus mandados de incógnito