Candela


«Candela» (collage y pintura), serie «Azules y Rojos, pasado continuo».
          «La milicia y los propios vecinos aporreaban las puertas de las casas e irrumpían requisando todo lo que tenían al alcance.         
»Aquello que no les servía simplemente lo lanzaban por los balcones. Si no hubiéramos estado encerrados todos tras ventanas y puertas tapiadas, podríamos haber presenciado una lluvia continua de cómodas, mesitas de noche, libros y sillas, que estallaban en esquirlas de madera nada más caer y desmembrarse en las aceras.         
»Después se hacían grandes fogatas y los llantos y el olor a quemado inundaban las calles».  

Azules y rojos


Azules y Rojos (collage y pintura), serie Azules y Rojos, pasado continuo

«La familia quedó destrozada y sin recursos al faltar el único sueldo que la mantenía. Pepe, entonces de cinco años, se estremece aún por el doloroso recuerdo de su madre, que cayó desmadejada y rota de dolor en el primer escalón de la escalera de su piso vivienda, llorando entre lamentos y temblores, con el paquete de comida en sus manos, y a su hermano Pedro, de catorce años, al que él siempre había visto tan fuerte y seguro, clamar a gritos llorando: ¡Mi padre, mi padre!».

Boom, boom


«Una tarde apareció corriendo por la playa un hombre de unos cincuenta años, con pinta de pescador o mariscador. Venía horrorizado y nos gritó descompuesto, pero sin siquiera pararse, que nos quitásemos de en medio, porque por la playa venían los soldados cortando cabezas.
Todos los niños y niñas salimos aterrados corriendo de la playa, buscando refugio».
 Boom, boom (collage y pintura), serie Azules y Rojos, pasado continuo.

Nunca te enfrentes a un herrero


En el campo de la mente
nunca te enfrentes a un herrero.
Se defiende de vez en cuando.
Su cerebro es como su martillo, no, no, no.
¡No caigas en su trampa!
Si lo haces, olvídate de tu estima.
Estarás mejor si no le esgrimas.

No tiene el entrenamiento de un guerrero,
suena fácil, pero no es pendejo;
porque tampoco tiene su honor.
Por cada vez que lo hagas sangrar
su ira aumentará,
Y forjará lanzas con su propia sangre.
Y de cierto te arrepentirás.

Si alguna vez te has quedado sin aliento
y tan solo que tus ojos se humedecen.
Déjame decirte algo.
Mmm… quizás ni así lo entiendas, no, no, no.
¡No caigas en su trampa!
Sus lanzas de hierro y sangre no solo te herirán,
también tu corazón han de contaminar.

¿Por qué no eligió el camino del guerrero?
¿Por qué no se volvió mago o alquimista?
¿Por qué no es un bardo que conquista minas?
Cuando tu corazón esté contaminado
y ya tengas hierro en lugar de huesos,
cuando comprendas la magia negra de su acero.
De cierto te arrepentirás.

Colas, garras, uñas y dientes


Colas, garras, uñas y dientes (collage y pintura), serie Azules y Rojos, pasado continuo
 “En la posguerra repartían cartillas de racionamiento que especificaban qué (según la disponibilidad) y cuanta cantidad de determinado alimento podíamos comprar por familia. Pero la mayoría de los productos estaban muy limitados y se agotaban enseguida. Es por eso que estábamos dispuestos a hacer largas colas para todo. Miraras dónde miraras toda la ciudad era una infinita fila de caras hambrientas. Filas y más filas.”

La armadura


«Declaraciones de amor inocente,
… la esperanza de ver al amado
nuevamente después de partir;
la alegría juvenil
y la fe en Dios».

Si esto quieres expresar,
tengo al emisario para ti.
En medio de un huracán de notas
aparece La,
la más alta nota.

Su armadura la sostiene.
La sostenida.
Y la vuelve diestra.
Y sus espadas bemoles,
La bemol.
La vuelven siniestra.

Su altura determina su rango
en su armadura.
Sus cuchillas fusas y semifusas
indican lo mismo.

Sus redondas y blancas
gritan su nombre
en clave de sol.

Si necesitas un soldado de poder
o una armadura en clave,
este herrero está a tus servicios
si visitas su taller.

Impresoras de huevos