El arma imposible


silencio de negra

Si alguna vez has conjurado
un pentagrama,
quizás la logres ver.

Y la puedas oír
aunque no se escuche,
porque tienes oído especial.

El mundo está lleno de cosas
imposibles, insostenibles,
que la razón no puede contradecir.

En medio del barullo,
en medio del baile;
quizás la distingas.

Espera un tiempo,
quizás medio segundo…
¡Allí está!… y allá se fue.

Y si llegaste hasta aquí,
te lo voy a decir.
El secreto es:

¡Silencio de negra!
Si le preguntas dónde está,
en silencio te dirá que «Si».

Simio, botella, templo


Templo de los monos, Serie collage Bali

Elvira Martos

Desayuno con vistas

Desayuno con vistas


Yerushaláyim & Mockba


jerusalem y moskau 001

Las esposas de los dioses.
Una es buena y otra, extraña y misteriosa,
una tiene un sello en la frente y la otra tiene puntos rojos allí.

Los dientes de una son como ovejitas y los de la otra son de oro,
una es rolliza y hermosa y la otra es gorda y vieja.
Sin embargo una es amarga y la otra es dulce.

Con una es difícil llegar, a la otra le pagas y se te tira encima.
A la una: ¡Qué bonita eres! Y a la otra: ¡Un, dos, tres!
Los héroes cantan al amor y los pioneros le cantan a Lénina.

Una cuida su piel con su alimentación, la otra la maquilla.
La sabia viste sus pechos para erguirlos y la otra se los implanta.

Juan vio una ciudad que no está aquí.
Y yo veo lo que no ves cuando duermes.
¿Quieres saber todo de ellas?
Veo lo que no ves cuando estás en frente de mí.
Veo lo que no ves cuando me hablas a mí.

Las esposas esperan, la guerra inicia donde ni te imaginas
y los dioses ya eligieron sus armas:
Jerusalén, Jerusalén, ¡qué bonita eres!
Moscú, ¡un, dos, tres!

Ley del Coseno


ley del coseno 001

El herrero prueba una de sus viejas armas fuera de su taller.

Es la Espada Pitágoras con mayor alcance.

 

La City


Lo bello en la Bestia