Represión carmesí


Jenco Erszebeth red ink fondo

Jenco Erzsébeth, en su forma «vampiresa infernal».

 

Cansado del camino,
cansado de buscar,
no sabes que más hacer.
En un impulso azul
amurallas tus ciudades,
cierras las puertas a todo
y pones a los mejores guerreros
a defender tu fuerte,
porque contiene de ti
lo más débil y vulnerable.

Construí el arma perfecta
y cayeron todas las sombras.
Vencimos a las más poderosas
y hasta las guerreras más refulgentes
sucumbieron ante el huracán más potente.

Muchos buscan la mujer perfecta,
al hombre perfecto,
pero yo solo quería
a mi complemento perfecto.
Pero Bardiel llegó
a la ciudad de los héroes
y trajo consigo el remedio
para calmar el impulso azul.

Sus cálculos acertaron:
su magnetismo perfecto
sobrepasaba todos los diseños
que creí imposibles.
«¡Código azul!»,
gritaron los guerreros
y todos claudicaron
al efecto del rojo,
el rojo carmesí.

Era la respuesta
en forma y apariencia;
el arma perfecta
fue superada
por quien ahora reina.

El alfarero forma el barro,
el carpintero, la madera,
y yo que soy de acero,
¿quién me doblega?
Magnetismo supremo
es el secreto.
Mi vibrante acero resuena
ante sus bobinas reluctantes.
¿Puedes ver tú
su campo magnético en la imagen?

Rojo, azul.
Represión, impulso.
Algo está al revés.
Así es un complemento,
júntalos, funcionan y resuenan.
Resulta para todos:
positivo y negativo,
inductivo y capacitivo,
femenino y masculino,
química y física,
guerreras y dragones,
vampiresas y alfiles
como esta y aquella imagen:
impulso azul.

Anuncios

De qué estoy hecho


Ellos leyeron a los romanos
y lloraron con el teatro
griego, por las rendijas de
un laberinto alguien contaba
historias tenebrosas sobre
la luz cegadora allá afuera…

De qué estoy hecho
(PDF de descarga gratuita).

Me estalla la cabeza, me duelen los bolsillos, me pesa el alma


elviramartos.jpg

IMG_n6243

 

El rap de la drogadicción


Fa Sol La Si


Continuación del poema «Mi sostenida: Fa».

Fa Sol La Si

Tan hermosas ellas
con sus curvas armoniosas,
con sus cuerpos vibrantes;
en su frecuencia marcada
y en sus vestidos la clave.

I

Las cuatro amigas unidas,
armoniosas y siempre acordes.
Con su voz iluminan mis adentros,
volviendo barro mi mente de hierro.

II

No importa el tiempo
ni de qué mundo vienes.
Ellas resuenan en tu mente
bailando la canción del momento.

III

Ellas te acarician y susurran.
¿O eres tú quien las doma
y conjuras pentagramas
para que bailen en tu sala?

No tengo ningún miedo, torero


Pintura inspirada en el poema dedicado a Pedro Lemebel de Poetas Nuevos. Me gustan los poetas bocazas, justos, valientes, impertinentes y LIBRES. Me gustan los eternos. Los que se empeñan obstinadamente en no morir y resucitan cada vez que se releen … Sigue leyendo

Cállate, puta, reputa