Imperfección perfecta


La imperfección dada por pensamientos y los sentimientos que una persona puede tener, contrario a lo que se piensa, ahí radica la belleza y nuestra mayor imperfección, nuestra decisión de elegir, de latir sin sentido y encontrar en momentos, esencias imperfectas que nos hacen aprender y reír, llorar y encontrar en cada destello, eso, saber que nunca nada es cierto del todo y por eso todo es posible y todo cabe en nuestro mundo. La imperfección de poder crear otros mundos y creer en ellos sin verlos.
No necesitamos máquinas para buscar la perfección, nunca lo seremos ni deberíamos querer serlo, podemos crear cosas perfectas, igual no para ti, pero si para algún sentido o persona perdida o encontrada, o capaz que al revés, solo para ti, o para las matemáticas o para cualquier cosa, pero siempre contigo.

La cuestión metafórica


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Al amparo de la anécdota
el sinfín del río
avanza al muelle
donde el movimiento,
por fin,
traduce la calma.

Pensado por otro


Descubrir en el reflejo
un espejo
y pudrir
todo mi ser
para volver
en otro cuerpo,
para aprender
con otros cuervos
que no solo lo externo brilla,
que en una bombilla
viven extrañas maravillas
dónde la esencia se mantiene viva
a pesar de una muerte a la deriva.

Tengo pensamientos
que sienten más que yo
y sufrimientos que matan
aburrimientos.

Solo quiero ser un pájaro
para volar alto
sin miramientos.

Vuestros besos


Dibujo y kitô de Juan Machín. Musas: Elena Revueltas y EsKarlata Angélica

Safo de Lesbos

haría un poema

a vuestros besos.

Fenómeno


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Tu boca en celo.
Tu piel de fuego.
Tu piel morena.
Morena, tu piel de fuego
despierta.
Tu piel,
ojos,
boca
salvajes
encienden.
Feroces
llaman
mi deseo.

Quéjese al fabricante


Que ya voy de salida, ¿y qué?

No necesito tanto, lo sé.

En mí vive la misma niña

que cantaba canciones tristes

justo antes de dormir.

Entonces no me arrullaban princesas,

solo me acompañaba el pensamiento

de los niños hambrientos de Praga,

de los perros callejeros de mi barrio,

de mis padres dejando la vida

para darme una mejor.

Y mi soledad.

Sigo atada a los recuerdos

de mis amigas riendo, inocentes,

saltando en los charcos

bajo la lluvia a cántaros,

hablando del primer amor,

del primer beso,

que para mí tardó demasiado,

aunque la maternidad me llegó temprana

con una adultez atropellada.

Todo a destiempo.

Me llegan los años y no me acostumbro.

La idea de la muerte no me asusta.

Solo quiero vivir sin relicarios

con la mente despejada

y el cuerpo dispuesto.

De vez en cuando llorar de amor,

o reír a carcajadas con la gente que amo.

Que no maduro, que hago locuras.

Que me digan intensa, ¿y qué?

Fue así como fui creada.

¿Alguna queja?

Quéjese con el fabricante.

Fortissíssimo


—¡Magnitud diez!
—¿Qué es?
—Un arma.
—¿Un arma?

Un arma que toma dos armas.
¡Quién diría que la música
está bajo el control de las matemáticas!
Te atormenta el arte y no el karma.

Si quieres tocar una nota
te espera un sacrificio.
Exige todo tu aire,
requiere todo tu cuerpo.

Tú no la tocas a ella,
ella te somete a ti.
Ahora te duelen los dedos,
mañana todo el cuerpo.

Llegar al re mayor no es sencillo,
empieza mezzoforte
y termina fortissíssimo.