Pliegues


Dibujo y poema de Juan Machín

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Pliegues y pliegues

eróticos, barrocos:

telas y cuerpo.

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Canción de cuna


Duerme sin nana,
durante el clarito de la mañana.
Reposa tus sueños,
abrazaré el conjuro de tus desvelos.
Duerme sin nana,
pistilo del alba,
alegría del cuco que canta.
Abre la puerta
al dulce encuentro,
arrullaré al cielo.
Duerme sin nana,
levanta el vuelo
como el cuco del almendro.

Vejez


En los ojos de los ancianos

veo morir días, veo morir risa,

irse la felicidad por los pasillos.

Ya no tienen suficientes remos

para cruzar sin llorar, dignos,

sin muletas o dolores,

los ríos que los separan,

de aquellos parques de alegría,

de calles sin obstáculos ni indiferencia

de músculos tensos y proezas de memoria,

de aquellos días llenos de otras cosas.

Luzia (2 de septiembre no se olvida)


A propósito del incendio del Museo Nacional de Brasil, que ocurrió hace un año y un mes, en la ciudad de Río de Janeiro.

 

Los automóviles no paran.
Hay transeúntes distraídos en todos lados.
La música de la cafetería es tenue.
Miro el reloj por séptima vez.
Te extraño desde septiembre.

Luzia se fue, se fue para siempre.
En un vestido de flores rojas y luciérnagas,
y junto a ella, recuerdos de imperios,
canciones de cuna y constelaciones.

Luzia se ha ido y jamás
su vocecita sudamericana cantará en mi oído.
Se fueron sus ojitos vacíos que no miraban
y sus labios que no sabían más que a tierra.

Nochebuena


Acuarela y poema de Juan Machín.

 

Es Noche Buena

Tu boca, labios rojos,

cuando me besa.

Historias de un día


En el imperio de las luces reinará

la oscuridad.

El arte de vivir quedará a solas

esta noche.

El hijo del hombre dialogará

con la manzana. Justificará y

borrará su pecado.

Los amantes se besarán

pese a sus máscaras,

pese al pesado velo de lo que importa.

Y serán amigos.

Y no serán los primeros.

 

Elegimos


 

Elegimos un traje,

cargamos el arma convencidos.

Todos los días lo hacemos.

Encontramos un buen puñado de excusas

—falsas—.

Después, la rueda de la apariencia

y el sistema operativo del ordenador

comienzan a triturar el día.