Afrenta


Joven poeta
toma por sorpresa
su analfabetismo.
Abraza la falta.

Abril cotiza en bolsa


 
 
 
 El caso fue cerrado
 por falta de pruebas,
 pero el hecho es que alguien
 se ha robado el mes de abril.
 Inexplicablemente
 el atraco más insólito de la historia
 solo fue difundido
 en una canción.
 Se desconoce con qué intención
 el ladrón huyó con esos 30 días
 del calendario.
 La gente tira de donde puede
 con esta condenada crisis
 y, sin embargo,
 pudo haber atracado diciembre
 o los meses de verano
 que son los más jugosos
 del año.
 Nadie se explica
 quién se ha robado
 el mes de abril,
 pero se ha detectado
 un paquete de días
 que ya cotizan en bolsa
 y es que el tiempo  
 ahora es un bien escaso
 tal vez más volátil
 que el capital financiero
 que el dinero
 o que la vida misma. 

Nuevo canto


Solo quedan los botones

y una zanahoria seca

de nuestro

muñeco de nieve.

Apagaron, hace unos días ya,

las luces de los árboles.

Y las calles son más ásperas,

más motosierra.

Las torres de alta tensión

se alejan

hacia un atardecer imaginado

cuando eres ciudad.

Y paseas y piensas que

las jaulas y las armas

las hacen los mismos.

Aquí todo se mezcla.

Todo se mezcla, amor,

no sé si bien o mal

como la piña en la pizza

como la alegría y la muerte.

Pronto florecerán los almendros.

Los días son más largos.

Y mañana escucharás

un nuevo canto de los mirlos.

Ayer


Bendita la estrella inclinada
sobre el jardín.
Sucede el pasado.
Un almendro
inmóvil
congela su sombra.

Ella
bebe
memoria.

Inconclusa


Soy,
donde ves escombros,
la obra en construcción.

La potencia y el deseo
habitan
los proyectos.

De mi afán


Con la punta del pie toco
mi instinto dormido
a la intemperie.
Encogido
intenta ocultarse. Es en vano.
¿De qué frío, ausencia, noche
huye?
No por agazapado
es más pequeño
el muy indolente.

Emboscada nocturna


¿A qué huele la noche?

Roza la lavanda el agua de tu cuerpo

y se abandona en tu pecho.

Baña el primer temor de lo oscuro.

Mientras el frágil sueño envuelve

toda la paciencia del tiempo,

se pierde un instante.

Abre los ojos.

Las estrellas se mueven.

La montaña se mueve.

Se agitan la tierra y el cosmos.

¿Son tus palabras otra fragancia?

La tierra se llenará de tu luz

y arriba, tu vientre se acomoda.

Duermen la risa y el llanto sobre el barro,

fruto de tu sudor. El silencio se hundirá

en los ojos de los hijos de la noche

en una emboscada nocturna.

Y tú serás el peligro

y la tormenta.