Fotografía


Logré capturar el tiempo en un instante:

robé una imagen fija de la realidad

solo para obtener una descripción exacta

de aquello que separa la fantasía de la verdad.

Es la explicación de la belleza concreta,

refinada y despojada de todo lo banal.

Sobriedad visual que juguetea con la sensualidad

como lo haría la luz con la oscuridad.

¿Cómo describir la fuerza que emana desde una dimensión?

Líneas que hipnotizan y transportan a un lugar mejor:

a un laberinto delineado por un elegante color.

De repente, aparece una galaxia con dos soles que emiten luz sin piedad

y ejercen una irresistible atracción de la que no se puede escapar.

Aventurarse a explorar ese universo a pie

orbitando definidas trayectorias curvilíneas

que detonan una deliciosa explosión cósmica.

Pulverizado y confundido con el perfume estelar,

abre los ojos este insolente cosmonauta;

es hora de poner los pies en la tierra

después de viajar a través de las estrellas,

e inventando nuevas teorías de astronomía

en un ciclo eterno seguiré mirando

tu fotografía.

Ejercicio: Tanka


Extrañarte hoy;

pensar que estás aquí,

no vislumbrarte.

Ceguera, aléjate,

nuestro amor nos salva.

Antes del amanecer



«Un solo sol, el justo y suficiente».
Yan Lianke – El sueño de la aldea Ding

Antes del amanecer
hervía mí sangre,
a mil rayos rompiendo
la débil película
color ámbar de mi cuerpo.

Supuse lo peor:
descansar sobre el pasto
con una marca asesina,
la huella efímera
el sol encargaría.

Mi eterna fragilidad
llevé corriente arriba,
la tos del mundo
rogaba por silencio
por los sucesos de noche.

Convertido en espejo
respondí sin hambre,
un sucedáneo quedó
aplacado en la ventana.
Habían pintado un sol.

Ñublado (abecedarium)


(Abecedarium con trampa).

Ayer buscabas,
cargado de esperanzas,
fama, grandes hazañas.

Imbatible,
jugabas kontra la máquina,
no olvidabas:
presagiabas.

Quedan rastros
solamente:
trazos únicos,
vestigios wuardados,
xilemas,
yerros,
zozobra.

Ruego


Quiero acabar con todo de golpe,
arrancar del calendario las hojas de mi vida
hasta llegar a la última, aunque esté en blanco.

Terminar de escribir unas odas sin sentido
y callar mi canción desafinada.

Quiero matar al horizonte vago
que prometió replantar en mi ser 
nuevas victorias,
triunfos incomparables
y solo fracasos veo.

Llévame muerte al silencio eterno
Donde nadie reparará si existo o no.

Arrástrame, destrúyeme, tírame al fondo del mar,
no sé nadar, será fácil. 
No prestes atención a mis lágrimas,  
no son de miedo, son de dolor.
Pixabay.com

Abecedarium


Ante Berlín, ciudad de estatuas formidables, gustamos hermoso idilio. Jugamos kilométricos lugares, mientras nuestros ñongos ojos pedían que restregásemos sádicamente toda unión venida wagnerianamente.

Xenismo: ¡Yes!

Zen.

La mariposa


Mientras el sol se pone

la mariposa baila

con sus vestiduras turquesas.

El viento anticipa

su siguiente movimiento

y el tiempo pasa

sobre la fragilidad

de la belleza.