Tormenta primera


 

 

Y los árboles no podían taparlo

en la selva de noches y palacios.

El idealista, sofocado, solo veía rocas

imaginando muertes,

y lugares de náufragos.

Él tenía zapatos que se lustraban con sangre;

ella, un mundo de mareas,

enérgica y buscando sus ríos,

donde se hacía nueva la cara cuando se abrazaban,

llenando las habitaciones de luz,

era todo nuevo y larga su melena.

Ese día miró arriba, a los atardeceres lunares

sobre los tejados de un planeta lejano.

 

(Fotografía del autor)
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Por una hoja de té


Té, Trabajo, Cosecha, Producir

Bebida bondadosa

pero también codiciada,

para ricos reservada,

con los pobres generosa.

Era el té de la discordia

un milenario secreto

celosamente guardado

a lo largo de la historia.

Aquel imperio engreído

se afanó en atesorarle,

y la herencia milenaria

a Oriente pudo arrebatarle.

El negocio ya apuntaba

al control de la cosecha,

la apuesta ya estaba hecha

a ver quién se aventuraba.

El oro líquido con opio

se pagó a los productores,

así esta adormidera

multiplicó consumidores.

Por una hoja de té

se engendraron odios

que parieron guerras,

esclavitud y miseria.

Por una hoja de té

se derramó el orgullo

en vajillas industriales

que de porcelana no eran.

Lubricante de obreros

lo llamaron

por todo lo que lograron

con su efecto estimulante.

Y esta bebida

aún siglos más tarde

seguirá siendo testigo

de pactos color de humo

como ilusiones.

Fotografía: Pxphere (CCO)

Fuego y magia


Imagen de Aarón Katznelson Gómez Luna (https://www.instagram.com/katznelson1/ https://www.instagram.com/p/BxolUe9nOlk/)
Haikú de Juan Machín

Foto de Aarón

Fuego y magia,

tradición milenaria,

noche de luces.

Revés en reloj


En los extremos corrosivos

lo corrupto siempre se protege;

cuando ganan los forajidos,

exiliando a las vidas

que luchan por el pan.

 

Espíritu abatido

brinca por la tierra

buscando el ecosistema ideal.

 

Sobrevivir,

ley del que busca ser fuerte.

 

Para todo vidente

que su propia partida asimiló,

recordad siempre la ley:

Ser visitante no asemeja

el papel de habitante.

 

Aspiraciones de gloria

y versos vibrantes,

se forja una idea:

A sembrar semillas

cosechar verdades.

 

Liberar raíces

alimentar el futuro,

evitar la lúgubre promesa

que de la madre

no surgirá más vida.

Desajar maravillas


Toco mi cuerpo como esponja.

Pasan mis manos maculadas
limpiando piel en cada abrazo.

Cada abrazo es promesa fecunda,
de las que vale la pena cumplir
para efectuar el milagro.

Pasan mis dedos
sobre la fina capa de hielo
que cubre mis labios.

Labios que me aseguran
que no decir nada es golpear
la puerta tres veces.

Cuando el impulso escrito indica
hender ese túnel y encontrar
maravillas al otro lado.

Piel


Hace tiempo que, en los palacios de oro,

ya no tienes la piel de esas noches.

El lunar donde cabe un mundo tan intenso.

Desmesurado, pero que me hace soñar

despierto, lo cual es un poco más de vida.

O todo lo que será felicidad.

Pero sí pienso en un calendario.

Ahora los zapatos se lustran con sangre.

(Fotografía por Kari Basanta, fotógrafa argentina, con permiso de la autora).

El vuelco


Escucharás el ataque del vuelvo.

Se abalanzará
y la avalancha caerá
como ola nevada de amor
sobre ti.

Él trepará todo
sobre la superficie.
No quedará más opción
que la profundidad.
Y con ella el enfado y la risa;
lo dulce y lo salado.

No habrá más que la hondura.

Escucharás el ataque del vuelco
y serás la única que sepa
aquello que lo remueve
repentina e inesperadamente.