Tenía


Tenía algo.

Tenía.

Algo sigue siendo mejor que mucho

si al menos así

el tenía muta en tener.

Tener sin poseer.

Tener un presente por derecho propio

por la propia vida

sin reflejos ni sombras

ni luz.

Sólo ser por ser

que es igual a imaginar

y con ello poder desear sin poseer.

Sentir la realidad e imaginar en ella

es vivir y querer vivir.

Pero a veces se quiere

sin querer vivir.

(Tenía algo de vida en mis sueños.

Tenía).

Importante impotencia


Con el aire en contra

encuentro la fuerza.

La fuerza impotente

de quien en el límite

su fuerza es importante.

Se decepciona,

llora

y entiende al fin

que nunca fue suficiente.

Sin miedo o con él

las ventana seguirán ahí.

Antes de asomarte

piensa porque te asomas.

Amor de lejos, felices los…


…que sienten algo legítimo.
Bardiel fue golpeado muchas veces,
y eso no lo detuvo.

Bardiel flecha 001

En completo aislamiento siempre sintió.
Intentó atravesar las barreras y jamás lo logró.
Muros de piedra, acero y hasta diamante.
Jamás pudo, pero fuerza ganó.

En completo aislamiento estudió
para probar lo legítimo de su amor.
Con Balzak, Angeline y Jacob
su fuerza y estrategias entrenó.

Que los feos estudian y los atractivos festejan,
escuchó.
Y en la Tierra pocos admiraban a Bardiel,
que guerreros, como él, se sorprendieron de su afrenta.

Del amor puro de Angeline,
de la experiencia de Jacob
y de la lógica matemática de Balzak,
el niño héroe absorbió lo mejor.

Analizó y sintetizó, y pudo expresar lo que sintió.
¡Logró definir, cualificar y cuantificar el amor!
Se los explicaría,
pero no están listos para esta conversación.

En la Tierra, las historias de Bardiel eran contadas
y eran leídas por los guerreros.
Y solo los guerreros con Espíritu podían ir a Blacks Gaea
y conocer de cerca esta poesía.

Desde el confinamiento, Bardiel finalmente salió.
Y aunque su ser no podía atravesar la barrera,
sabía que lo que sentía sí podría.
Tomó su arco integral y definió una función.

El amor simple de un pulso básico y visceral…
«Lub-dub… lub-dub… lub-dub»,
sale dirigido en taquicardias y arritmias que confunden.
Pero, al ser integradas en el arco de Bardiel,
cobran sentido.

Sube a la torre más alta del Corazón de Blacks Gaea.
En la diestra, su sentir inexpresable,
y en la siniestra, su integral.
Arma una función básica, y la integra en su amor.

Su arco integral define algo nuevo.
Lo escalar lo vuelve creciente,
y lo creciente lo vuelve exponencial.
¡Volvió íntegro algo visceral!

Los ciudadanos aclaman
y los jueces aprueban.
La ciudad ya tiene guardianes,
y ahora por fin
fuerza de ataque.

El herrero forja las flechas,
se entrenan los arqueros.
Bardiel y Katrina dejarán el confinamiento.
El amor y la venganza inician el duelo.

Confinado el corazón


Imagen libre de derechos obtenida en Pixabay

Aislados de la vida.

Encadenados a la tristeza que agotó las lágrimas, al transitar rutinario.

Engullidos por la masa sometida a la dictadura de la norma, a la uniformidad que señala al disidente.

Resignados a la realidad; ni siquiera resignados: abducidos por ella.

Militantes acríticos del clan, dimisionarios de nuestra conciencia.

Aislados de nosotros mismos, y de los sueños olvidados.

Encerrados en una burbuja temporal, esperando a que explote para regresar a nuestro tiempo gris.

Incapaces de imaginar otro estilo de vida, asustados de imaginar que sea posible imaginarlo.

Acomodados en nuestro aislamiento emocional, confinado el corazón.

A veces, es todo o nada


Escucho la música,
pero no bailo.

Ni me gusta
ni la he elegido yo.

¿Lo popular une?
Mera esperanza aparente.

Un disfraz para olvidar.

Lo raro une. Sorprende.
Lo que es de todos pero un secreto a la vez.
Une.

De que al final no importa la música si no la sientes de verdad.

Pero esto es popular.
No hay personas ni vamos a cambiar.
Tras esto,
nos acordaremos mejor de las canciones de balcón
que de las gotas caídas;
De cómo llovió
de cuántos se ahogaron,
de datos y procesos para hacer paraguas,
de la verdadera soledad,
de la verdadera compañía.

Cierro los ojos


Valle de Pineta

Valle de Pineta, Pirineo Aragonés, desde la cima del Comodoto. Foto: Benjamín Recacha

Cierro los ojos… y

Escucho el silencio,

Acaricio el viento,

Huelo la lluvia,

Admiro la armonía,

Saboreo la libertad…

De mi patria sin fronteras.

Perdedores


Los perdedores

no ganan honores;

ganan jirones en la piel

para quien pregunte

por sus perdones

que solo a ellos les corresponde.

 

Todo tan relativo

que mientras para el resto pierden;

para ellos ganan a veces.