A puro pan, a puro té…


“Hay dos panes. Usted se come dos. Yo ninguno. Consumo promedio: un pan por persona.” (Nicanor Parra)

Nos repartíamos el pan
de las estadísticas,
pero el hambre
no era imaginaria.

Del mendrugo
comíamos las sombras,
en sus bolsillos
guardaba las miguitas.

Sólo alcanzaba
para dos cosas el hambre,
una era para soñar,
olvidé la segunda.

Pan y té.
Amargo el pan,
amargo el té,
sin mantequilla el pan,
sin azúcar el té.


Somos una red de pensamientos, una conjunción de artes que saltan distancias.