Adagio



Teo te dice que digas
el dicho que dice lo mucho

que dice la idea de decir la hora al revés
que ya son las seis y si es la hora

la idea se vuela y ya no la ves.

Aquella felicidad


Quizás la felicidad no es una victoria siempre soleada.

Vive extraviada a nuestros ojos

matando todas las sombras

de una pesadilla en un bosque fantástico.

Una fugitiva idea en busca de amor;

una tentación que no redime de todos los pecados.

Es difícil volver a mostrarte tirando de las nubes,

viendo cuánto brilla mi corazón.

No todo se apaga

cuando arrastro mis dientes por el anochecer de tu vientre.

buscando mis colmillos de marfil.

Llamas


Lágrimas que son misterio

brotan incontables.

Felicidades que se incendian,

porque no vemos a través de mil velos.

Sangre que nos maltrata

llamas que nos poseen…

Llamas,

Memoria de tus labios que tanta vida tienen.

Llamas y quemas todas las esperas.

Llamas que sacarán el esplendor que traemos de tanto amor.

Vida interior


©Merche García

Palabra que arde


Imagen: Patrick Hendry

Esa mirada que acecha

es deseo crepitante

sobre las brasas prendidas

de la palabra que arde.

Aquella que me desarma

y amenaza con matarme.

Aquella, la impronunciable,

por dolorosa y salvaje.

Me impulsa a perder la vida

por el riesgo de besarte.

Tu boca es un cruel ardid

que eriza mis consonantes.

Y el fuego de mi ceguera

enmaraña las vocales.

Hoy te escribe la ceniza

de mi alma prisionera.

Es amor, amor, amor...

El nombre de esta condena.

Practicidad


        Arrestaban a alguien y, en muchos casos, no se volvía a saber de él o de ella. Las tapias de los cementerios amanecían cada vez más agujereadas y teñidas con más manchas rojizas; pero los cuerpos pocas veces aparecían.

Y las familias no sabían hacia dónde dirigir sus flores, sus respetos, sus rezos o lloros. Siquiera sus maldiciones.

        No sólo asesinaban a sus vivos, sino que a su vez les robaban sus muertos.

Practicidad (collage y pintura), serie Azules y Rojos, pasado continuo.

Las pinturas pertenecientes a Azules y Rojos materializan memorias y escenas vividas por supervivientes de la Guerra Civil española y las contraponen y posicionan en su legítimo lugar físico y concreto en la actualidad. Todo acontecimiento se desarrolla y sucede en el mismo espacio solo que en diferentes líneas temporales. Y el amasijo de historias compartidas crea un conjunto de collages de realidades complejas y fragmentadas donde pasado y presente coexisten en una retroalimentación continua.


Somos una red de pensamientos, una conjunción de artes que saltan distancias.