Fotografía


Logré capturar el tiempo en un instante:

robé una imagen fija de la realidad

solo para obtener una descripción exacta

de aquello que separa la fantasía de la verdad.

Es la explicación de la belleza concreta,

refinada y despojada de todo lo banal.

Sobriedad visual que juguetea con la sensualidad

como lo haría la luz con la oscuridad.

¿Cómo describir la fuerza que emana desde una dimensión?

Líneas que hipnotizan y transportan a un lugar mejor:

a un laberinto delineado por un elegante color.

De repente, aparece una galaxia con dos soles que emiten luz sin piedad

y ejercen una irresistible atracción de la que no se puede escapar.

Aventurarse a explorar ese universo a pie

orbitando definidas trayectorias curvilíneas

que detonan una deliciosa explosión cósmica.

Pulverizado y confundido con el perfume estelar,

abre los ojos este insolente cosmonauta;

es hora de poner los pies en la tierra

después de viajar a través de las estrellas,

e inventando nuevas teorías de astronomía

en un ciclo eterno seguiré mirando

tu fotografía.

Versos con verbos de rimas imperfectas


Ilustración por Carlos Quijano

Explota tu risa, transforma mi mundo.
Respiras lo mismo, pienso profundo.
Adopto tristeza, estar siempre lejos,
invade con fuerza, asalta el deseo.
Escondo el retrato, lloro al mirarte.
Termina conmigo, prefiero callarme.
Invoco tu cuerpo, escucha la luna,
viene a dejarte escritos los versos.
Comienzan con verbos,
terminan sin nombre.
¿Esperas que calle?
Puedo no hacerlo.
Acabo el poema
y lo borro.
Apago el
espejo:
te pierdo
y me
muero.

Como el agua


Como el agua

que fluye

por mi alma

las olas de tu voz

van y vienen

a mi orilla.

El cauce

se recupera

y se aviva.

La corriente

toma su curso.

Y de nuevo, tú.

Poema escurridizo sin dedicatoria


Es una extraña tinta

con que se escriben

poemas en un charco;

ilustrados con reflejos

de la luna

y ambientados con una

sinfonía nocturnal.

Si la analizamos bien, es versátil

porque toma la forma de

quien la tiene, nunca es igual.

Es huidiza porque cuando se va

jamás vuelve atrás;

no se detiene hasta

encontrar a su gran

amor el mar.

Se evapora como el amor se extingue:

lento, pero nunca muere, solo se

transforma.

Es ella quien bendice

una vida que comienza,

pero también puede ser,

en exceso, quien la quita.

Es inmensa como una gota

y tan pequeña como el mar,

una suicida que se lanza

desde el cielo

y encuentra su tumba

en la tierra y renace

desde un manantial.

Todos somos, en gran parte, ella.

El universo no subsiste si no está.

No, no hablo de una mujer.

Y no diré su nombre,

tendrás que adivinar.

Hay días…


Imagen: I.am_hah

Hay días en los que el alma pesa, la vida duele y los pies no avanzan.

Esos días en los que, queriendo, se corta el aire, se alarga la sombra, el grito se ahoga.

Hay días en que se espera la noche como el desenfreno del mar golpeando las rocas.

Días en los que te amo y no te tengo, madrugadas que hielan un deseo sin cuerpo.

Hay días donde las nubes se ocultan, el sol es etéreo y la lluvia no moja.

Esos días llenos deshojando las horas contigo pero sin ti, a destiempo…

Lánguidas, indomables, rotas.

Hay muchos de esos días, tantos como heridas.

Cuenta regresiva


En el bar que cierra a las doce,

once gendarmes entraron,

diez copas de vino y una ruleta pidieron,

para jugar un juego que el noveno perdió;

ocho fueron las palabras que el perdedor cantó:

«siete veces lloré amargamente bajo sus lindas piernas».

Mientras seis transeúntes atónitos miraban,

cinco de ellos, los más cuerdos, se fueron

y al cuarto de hora del cierre del bar,

bajo las tres únicas nubes del cielo,

dos borrachos callaron,

por culpa de una bala de cañón.

Amor


De amor solo me creo aquello que escucho y luego puedo cantar, recitar o hablarlo con mi espejo, entonces, ese reflejo parcial y único se convierte en un amor parcialmente puro e imperfecto y a eso me aferro a mi vida con amor propio y con el del resto cuando lo siento verdadero en mi niño interno.