No solo te extraño por…


Para mi hermosa Mirosh

Un desarraigo inconsecuente se asila en mis sentimientos.
Dos que tres recuerdos me murmuran tu ausencia.
Un centenar de latidos impolutos calibran mi ser,
recordándome que requiero de ti y de tu compañía.

La estrechez falaz que embarga mis brazos
solo ahonda la cínica ansiedad de tenerte aquí y ahora mismo,
para palpar de forma afable todo tu ser, entre la pequeñez de mis manos…

Esta nostalgia irreverente no ha hecho más que consumirme.
Me oprime y de manera insolente me desespera.
No me resta más que contar minuto a minuto y día tras día,
el instante mágico en el que vuelvas a mi regazo.

No solo te extraño porque me hacen falta tus caricias,
o porque sinceramente desfallezco esperando poder,
de forma frenética, amarrar nuestros cuerpos,
entre la lujuria, pasión y ternura.

No solo te extraño porque me hacen falta tus cuidados,
tus regaños y la comodidad de tus preocupaciones,
que, en todo momento, buscan mi tranquilidad.
No solo te extraño por esto, por lo otro o por aquello…

Te extraño a ti, a tus risas y a tu cabello alebrestado.
Te extraño a ti, a tu cuerpo, a tu infalible, loca y benigna compañía.
Te extraño a ti, mi pequeña y desfachatada esencia de vida y alegría…

Océano blanco


Me apoyo en los intestinos de una bestia metálica en busca de mantener el equilibrio, esperando llegar cuerdo a mi destino. Cada mañana me miro en el reflejo de sus ojos, buscando respuestas. Sonrío, pero solo puedo ver claramente mi aspecto de andrajoso circense, un personaje que la única área que domina es hacer malabares con su vida; continúo la rutina y decido permitirme hacer el ridículo artísticamente a causa de necesidad, llevando a conciencia que mi supervivencia en este océano es toda una dificultad.

Aprendí a nadar cómo la mayoría en este planeta, lanzado sin advertencia alguna hacía las profundidades de un agujero con agua de dimensiones desconocidas. Para algunos habrá sido piscina, para otros un charco lodoso o una laguna, y los más audaces cayeron directo a la humedad fresca del mar azul. En mi memoria yace vivo el recuerdo de un río, con la temperatura más baja que haya sentido jamás; justo allí fui marcado por la cruel experiencia del miedo.

Muchas veces puedo sentirlo de nuevo. La garganta contraída, orificios nasales mecánicamente tapados, la vista borrosa y la ansiedad controlando mi cerebro; la sensación terrorífica de estar ahogado, incluso sin estar nadando bajo el agua. Sencillamente viene a mí con la fuerza y escala de una ola de tsunami, y aunque la repetición le ha dado rutina dentro de mi longevidad en esta vida, nunca estoy listo para la marea… solo respiro consciencia sabiendo que siempre viene, siempre golpea.

 

Desahogo


Indumento versátil del amor,
desahogo tóxico de la dulzura,
asepsia mística de la putrefacta ternura,
exquisita ansiedad de desenfrenada lujuria.
Quiero desinhibirme en ti,
quiero desahogarme en tu cuerpo.
Concédeme sobriedad pulverizante
para percibir infaliblemente la pasión.
Acércame a la vicisitud de morir en el amor.
Desahógame hábilmente,
sin desprenderme de la complejidad del cariño,
sin desprenderme de la atracción perpetua de la inescrupulosa libido.
Libido que me consume cada vez más.

Zero (paseando por la vida con fobia social)


Oh, dulce lluvia
Borra mis lágrimas,
Viento humilde
Llévate mis miedos
Porque vivir es sufrimiento
Y mis demonios me comen desde dentro
Devoran mi corazón, mi alma, mi vida
Mi interacción con la gente es nula
Hay una pared entre ellos
Y yo
Ansiedad está sentada en el trono alto
Mientras yo estoy en cadenas
Viviendo la vida con miedo
Sintiéndome despreciado
Feo
Estúpido
Siempre hambriento por un abrazo
Que yo mismo
Aparto
Yo soy mi única isla
Y todo a mi alrededor
Cocodrilos con dientes afilados y grandes sonrisas :
“Ven a nadar con nosotros” me dicen
“Ven, ven, seamos amigos”
Los imagino usando máscaras
Esperando para comer mis entrañas
Y el miedo, me paraliza
Me hace débil
Viviendo la vida con miedo
Caminando el camino de la muerte, sólo,
Mientras miles, millones de inexistentes ojos
Miran mis movimientos
Y me juzgan
Por algo que no soy
Yo soy aquel que se queda atrás
Yo soy el más lento de todos
Yo los veo como estatuas griegas
Yo me veo como una mancha de barro
Yo soy Zero
Tan distante como la estrella más cercana.