Prototipo de «El arma perfecta»


The Prototype

Prototipo de El arma perfecta, sellado y congelado, debido a que el modelo es demasiado contundente e inestable para ser lanzado al exterior.

Técnica: tinta sobre opalina.
Por: Blacksmith Dragonheart

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Pleno empleo


Cierta raza extraterrestre sufrió la decadencia de su sociedad luego de que su sistema económico y productivo colapsara debido a la sobrepoblación y al consumo indiscriminado de sus recursos. Los combustibles fósiles, las tierras fértiles, el agua y cada recurso del planeta fue consumido hasta casi su desaparición, por lo que aquella civilización entró en un estado de conflicto permanente. Las guerras, el hambre, la sed y las pestes mermaron la población. Cuando todo parecía perdido para ellos, la raza de seres interdimensionales conocida como Los Limitantes, contactó con sus líderes para proponerles un trato.

El planeta de aquella raza estaba en una ubicación espacio-temporal estratégica para un proyecto de suma importancia para Los Limitantes.  Ellos, luego de apoderarse de la tecnología de las cámaras de éter, se dedicaron a colocar dispositivos de manera tal que su cobertura llegara a prácticamente todo un universo. Dicha actividad fue realizada en varias dimensiones. Ellos necesitaban crear centros de vigilancia para monitorear la actividad de dichas cámaras. La propuesta de Los Limitantes era la de contratar a todos y cada uno de los habitantes de aquel planeta para que realizaran las labores de monitoreo, reporte y mantenimiento de las actividades de los centros de vigilancia.

A cambio de su mano de obra, todos los habitantes recibirían la capacitación adecuada, un empleo garantizado, alimentación, vestimenta, habitación y acceso a entretenimiento. Todo proporcionado por Los Limitantes. La oferta parecía muy buena como para ser cierta y los gobernantes de aquel planeta, que ni siquiera contaban con la tecnología para viajar en el espacio, sospecharon mucho de ella. La población en general, sin embargo, desconocía de la propuesta que le hicieron a sus líderes. Los Limitantes, como gesto de buena fe, dotaron de agua y alimentos a toda la población. Los suministros eran suficientes para un año, luego del cual dijeron que regresarían para volver a ofrecer el trato.

Al cabo de un año Los Limitantes volvieron, formularon de nuevo la oferta pero fueron rechazados por los gobernantes de la decadente civilización, que no querían perder su posición privilegiada. En esa ocasión se fueron sin dejar más que una dotación de agua suficiente para un año,  y dijeron que volverían luego de ese tiempo para volver a ofrecer el trato. Durante ese período, los habitantes del planeta no sufrieron de sed, pero sí de hambre. Muchos murieron por esa causa y la población en general se volvió contra sus gobernantes, luego de que se filtrara la información de la propuesta realizada a sus líderes. La población asesinó a sus gobernantes y esperó con paciencia el regreso de quienes les dieron agua y comida.

Al cabo de otro año Los Limitantes volvieron y formularon de nuevo su oferta. Esta vez, ya sin líderes codiciosos estorbando, los pobladores accedieron. Cumpliendo con su palabra, dotaron de agua y alimentos a la población mientras construían la infraestructura de los centros de vigilancia. La población se dedicó a observar cómodamente como se ponía en marcha el gran proyecto de quienes ahora consideraban sus salvadores. Una vez construida la infraestructura necesaria, empezó el proceso de capacitación.

Los pobladores recibieron una educación que consistía, entre otras cosas, en la enseñanza del idioma de Los Limitantes y el manejo de la tecnología necesaria para realizar sus tareas. Debido a que la tecnología de monitoreo de cámaras de éter requería la comunicación directa entre las máquinas y el cerebro de quien las manejara, los pobladores recibieron también un entrenamiento en psiconáutica básica.

Los Limitantes, una vez que ganaron la confianza de los habitantes del planeta,  empezaron a introducir sutil, pero sistemáticamente, cambios en su sociedad. Con el paso de varias generaciones, desaparecieron los idiomas autóctonos del planeta. La variedad de vestimenta también acabó puesto que los recursos proporcionados eran exactamente iguales para todos. Debido a que la alimentación era artificial, la esperanza de vida era controlada por Los Limitantes, así como la apariencia y prácticamente cualquier aspecto de la conducta de los pobladores del planeta. Otra de las consecuencias de la alimentación artificial fue la esterilidad de toda la población. Los Limitantes ofrecieron una solución a los habitantes y la reproducción también terminó siendo artificial y controlada por ellos. El género femenino desapareció.

Pasados unos siglos, la individualidad dejó de existir en aquel planeta. Debido a que los cambios impuestos por Los Limitantes fueron graduales, los habitantes originales no pudieron prever en lo que terminaría convirtiéndose su planeta. La cultura original de aquella civilización se perdió por completo. Las nuevas generaciones solo conocían la vida donde todos trabajaban en los grandes centros de vigilancia, comían siempre lo mismo y vestían exactamente de la misma manera.

Debido a su educación, impartida y controlada por Los Limitantes, los pobladores de aquel planeta no conocían ni aspiraban a una vida mejor. Sin embargo, entre tantos seres conformistas y sin individualidad, surgió en uno de ellos el deseo de pensar por sí mismo. Esa virtud lo llevó a desear ser único y ese deseo lo llevó a querer superar las limitaciones impuestas por aquellos que se adueñaron de su planeta. Ese ser, cuyo código de serie era ARJC16L-21, decidió un día otorgarse un nombre propio.  Aquella luz emanada por el aura de ese ser, contrastó mucho entre el gris común del aura de sus congéneres. Ese brillo rojizo fue el que me guió a mi posible nuevo dueño, que se hace llamar Ser Interdimensional #21 en los reportes que escribe por iniciativa propia. Me esconderé en las bodegas de su oficina esperando a que me encuentre.

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Pantomimo del XXI

Pantomimo del XXI


 

Espectáculo caleidoscópico en el IV ENCUENTRO (Puente Genil, España)


Gema Albornoz comparte en Salto al reverso su reseña y entrevista a ocho autores durante el IV Encuentro de Poesía de la Asociación Cultural Poética, realizado en Puente Genil, Córdoba, Andalucía, España. La autora se ofreció a publicar este trabajo en las páginas de la revista Salto al reverso. Sin embargo, debido a que la revista se encuentra temporalmente suspendida, ofrecemos de manera especial este espacio en el blog para compartirla con nuestros lectores. Un agradecimiento a Gema y a los autores entrevistados.

«Puente Genil no se entendería sin el río que le da nombre», dicen desde la página de Turismo de la localidad. No se podría explicar que una ola rompiese a los pies del puente los días 6 y 7 de mayo durante el IV ENCUENTRO DE POESÍA DE LA ASOCIACIÓN CULTURAL POÉTICA (Fig.1), pero quizás se entienda que al igual que mayo nos trajo un temporal inesperado con lluvias improvisadas y abundantes durante varios días, el río arrastró varios cristales que —con su brillo y reflejos— nos hicieron disfrutar de un espectáculo caleidoscópico. En estos días se han deleitado en rincones con un maravilloso encanto, La Alcabala y el Exconvento de los Frailes, (Fig. 2 y 5) las artes plásticas, la poesía y la música con una gran urgencia por la emergencia de «la vuelta a lo que somos, lenguaje, para poder ser alterados por el mundo que hemos dejado de vivir.» (Fig. 3)

 

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Fig. 1. Cartel IV Encuentro. Diseñado por Adriana Manuela Ruiz  Gómez.  Tomada de: https://www.facebook.com/encpoet/

Convocar, evocar a los viajeros que a lo largo de la historia se embarcaron y navegaron con el fuerte oleaje del mar de la palabra. Llegaron a tierra firme y siguieron su LENTO CAMINAR POR EL MUNDO, como adolescentes dilatando su ADN: poesía. Hoy seguimos encontrando a estos viajeros en las calles de siempre, siguen dilatando sus emociones con todo lo que aún nace: POESÍA EMERGENTE EN ESPAÑOL.                                                                                                                                      Antonio Roa.

A todo esto nos convocó desde su cartel la coordinadora y artista plástica del IV ENCUENTRO DE POESÍA, MÚSICA Y PLÁSTICA DE LA ASOCIACIÓN CULTURAL POÉTICA, Adriana Manuela Ruiz Gómez. Mexicana residente en Puente Genil, Córdoba.

 

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Fig. 2. Entrada al Exconvento de los Frailes.

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Recelo

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Frida

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No te salves, Maria, llénate de gracia


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No te salves Maria, llénate de gracia – Técnica Mixta sobre madera