La espera


Destino


Fuimos


Depresión


Cuando al alba pasada la noche efímera,

aún sin dormir, creemos que somos vida,

aquella que aún nos debe felicidad.

En esos momentos el caos más oscuro

no tiene la fuerza para borrar al bien.

Pero alguien muy querido se está destruyendo

su mente esta pulverizando los puentes.

¿Por qué los cerebros ahogados entre el dolor

de cada articulación y el hastío a la edad

se destruyen en las paredes de la casa

mutuamente

en la penúltima estación de la vida?

¿Por qué saltan por los aires

y a los balcones del negro sufrimiento?

Toda felicidad o triunfo se desvanece

al ver carcomerse a ese ser querido desde su mente.

La gente viva


La gente viva

Aquella felicidad


Quizás la felicidad no es una victoria siempre soleada.

Vive extraviada a nuestros ojos

matando todas las sombras

de una pesadilla en un bosque fantástico.

Una fugitiva idea en busca de amor;

una tentación que no redime de todos los pecados.

Es difícil volver a mostrarte tirando de las nubes,

viendo cuánto brilla mi corazón.

No todo se apaga

cuando arrastro mis dientes por el anochecer de tu vientre.

buscando mis colmillos de marfil.

Colas, garras, uñas y dientes


Colas, garras, uñas y dientes (collage y pintura), serie Azules y Rojos, pasado continuo
 “En la posguerra repartían cartillas de racionamiento que especificaban qué (según la disponibilidad) y cuanta cantidad de determinado alimento podíamos comprar por familia. Pero la mayoría de los productos estaban muy limitados y se agotaban enseguida. Es por eso que estábamos dispuestos a hacer largas colas para todo. Miraras dónde miraras toda la ciudad era una infinita fila de caras hambrientas. Filas y más filas.”