Se busca


¿En qué momento perdiste la sonrisa? ¿En qué lugar fue? Lo recuerdas. No sé si la encontraremos. ¿Y si ella también te está buscando? ¿A dónde irá, no tiene a nadie más? O sí. Tal vez al sentirse sola se refugió en la primera cara amable que vio. Así son todas las sonrisas. ¿Recuerdas algún rasgo característico, qué la hacía diferente de las otras? ¡Es una pena, era muy linda! ¿Cómo haremos? ¿Por dónde empezamos a buscarla? Y tú, ¿la has visto?

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Garra azul (poética)


te asomas desde los abismos

como el junco

al río

 

te asomas

al infinito helado

de la hoja en blanco

pero la chispa quedó

 

te asomas

—solo te asomas—

divina

garra azul

 

el insomnio del animal que busca

Héroes


Bajas la persiana / Cierro la puerta.

Tu sonrisa rebota en las paredes

como en una caracola.

Jugamos

a las penumbras y somos niños otra vez.

Sombras que se buscan

en la oscuridad

absoluta

donde los espejos son inútiles

y los yos se pierden.

Nos abrimos, nos abrimos como plantas a la luz

a través del eco de nuestras palabras:

—¿Dónde estás? —digo.

—No sé dónde estoy. Marco.

—Polo.

—Marco.

—¿Sabes una cosa?

—¿Qué?

—Que los pulpos tienen como ojos en la piel.

—¿Sí?

—Sí. Por eso pueden cambiar de color.

 

A tientas, entre las estanterías, entre los libros;

sí, sobre todo entre los libros, te encuentro en una radio

cuando le doy al “ON”

y suena una guitarra.

Shhhh Escucha

somos el sonido de esa guitarra

(de Bowie

en Heroes)

Y nos buscamos.

Nos buscamos a través de los pasillos, por las sillas, por las mesas

como dos sombras sedientas

de un solo cuerpo.

Cruzamos puertas cruzamos espacios

inmensos

con nuestras manos

a tientas

donde todo es miedo y arista y esquina y dolor.

Pero nos necesitamos

>We can be heroes >

como necesita la alegría a la muerte.

We can be heroes. Just for one day.

—Marco.

—Polo.

—¿Sabes otra cosa?

—¿Qué?

—Que los pulpos también tienen como bocas en los tentáculos.

—¿Sí?

—Sí, así saben sin ver si necesitan aquello que… Oye.

—¿Qué?

—¿Esto que hay en el suelo es tu jersey?

—Sabes mucho de pulpos pero poco de mujeres. Eres muy tonto. ¿Lo sabes?

—Sí.

 

Nadamos por las paredes sobre el sonido de las plantas.

Nadamos >Like the dolphins, like dolphins can swim>

Y sigo tus huellas.

Y venteo tu presencia como un animal

hasta que desnudos

los árboles en invierno

los seres que nacen

nos encontramos nos encontramos

apenas

en un roce una brisa un abrazo

un abrazo  (de pulpo —pienso—)

 

absoluto

 

como si solo hubiéramos sido creados para este momento.

 

>We can be heroes>

>We can be heroes. Just for one day>

 

Cristalizado


La inspiración,

brinca de pronto a mis alacenas,

emprende la búsqueda emocionante,

a paso feroz y con hambre en la visión.

 

La adrenalina,

viaja por las venas en mi rostro,

juega al sube y baja por todo mi torso,

invade las censuras de mi ira,

me hace danzar en un vórtice,

de vida y poesía,

movimiento.

 

La consciencia,

suaviza el proceso y desacelera,

encoge los hombros y al norte difumina,

coloca el peso de la realidad en tus zapatos,

te escribe el relato de un hecho y no las fábulas de lo cotidiano,

te pesa.

Y en su valor cualitativo te brinda equilibrio,

aquél que solo obtienes en la cumbre de la madrugada.

 

 

 

Apreciar lo que puedes sentir


Una paleta de colores vívidos y sonidos difusos,

que fuimos sentenciados a percibir

por el resto del existir.


La falacia a la que fuimos sometidos

persistió por mucho tiempo.


 Fuimos negados al deseo

de alcanzar una percepción de mayor extenso.

Decretaron que el placer de nuestros sentidos

viviría en cuatro fragmentos,

y la efusividad por descubrir algo nuevo,

era solo un delirio del miedo.


A paso confuso de cangrejo

nos trasladamos por el tiempo,

hasta dar con aquellos saberes

que dieron fuerza a la realidad,

de que sentir mucho nunca esta mal.


Ver reflejado un dulce aroma en la viva imagen cargada de color.

Compactar en memoria el dulce sabor del beso con la textura de su origen.

Escuchar el sonar de un amor pasado y abrir los ojos para dar cuenta de que puedes verlo.


Una dulce estabilidad que esté latente en nuestra capacidad,

ser libres en la búsqueda y la curiosidad,

sentir todo lo que podamos,

vivir hasta el epílogo con el amor por el recorrido.

Escrito por: Yuruán Silva