Alquimia


Al tope del espanto:
Madre.
No quiero
este mal menor,
ínfimo.

Cambio
la falta de ubicación.
¿Un ladrillo en la pared?
Afirmo.
Pregunto.

Vecino,
extranjero,
serás quien padezca
la obediencia activa y entusiasta.
Serás hijo.
No
Yo.