De Proserpina


El frenesí en las manos
de Berneni y tú floreciendo.
Zeus hubiese podido reordenar
el Olimpo y Hades jamás cedería.
Noches de mármol y violetas,
de blancos lirios y de luz escultural.
Manos entrelazadas al mito que alcanza
entre la palabra nada, la alegoría,
la razón y la ficción.