Diplomacia interestelar


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Mientras contemplaba cómo llevaban al cadalso al último candidato para redimir a la especie humana, el alienígena se regodeaba mirando la expresión de terror en su rostro. En el sitio de donde él provenía no había tales emociones. Tampoco comprendía del todo, por qué aquel humanoide se retorcía y gritaba tanto. En el último planeta que había visitado, sus habitantes peleaban entre sí para ser los primeros en inmolarse. ¡No cabe duda que algunas especies son muy raras!