¡Hecho en México!

¡Hecho en México!


Cenizas con alma


Nos amarran, amordazan, golpean, escupen. Nos queman. Sepultan cuarenta y tres voces. Nuestras cenizas suben rápido a las nubes. Protestan, porque aún tenemos conciencia. Se condensan nuestras almas, nuestros gritos en el cielo. Llueve y esta vez lloverá más de cuarenta días y cuarenta noches. ¿Noé, dónde te encuentras? ¿Dios, por qué me has abandonado?

Enamorados

Enamorados


Generaciones

Generaciones


Xinantécatl

Xinantécatl


Realmente me encuentro muy contento de participar en este blog y que mejor forma de hacerlo que comenzar con una fotografía de nuestro querido Nevado de Toluca conocido también como Xinantécatl,  que es parte significativa de quienes vivimos en la … Sigue leyendo

A México


 

Canta, espíritu gallardo, fonema  de tierra desvirgada

suspiro de hambriento aliento, sangre oxidada

revitalizada en cada eco, templo del bronce

viento viajero en un boomerang,

pasajera, la historia pasajera, te acompaña

como suave ala de ave que acaricia al quieto aire

mientras goza uno a uno, el andar de cada infante

naciente en cada huella, de generaciones antepuestas.

Canta, espíritu orgulloso, do del alma, re de sangre

mi de mí, fa a la esperanza.

Canta en infinito tiempo, sin medir distancia

porque el norte sin sur no es norte, pero tú eres sur y norte,

de lo claro, de lo oscuro y de todos sus matices.

Y eres tierra, eres luz, nido de águila,

llama antigua, extintora de tormentas,

jamás extinta, jamás rendida

tentación de invasores, salvación del miserable.

Canta, como flor a la mañana

que encuentra su fuerza, reconociendo sus debilidades

y se entrega entera

 a la oruga, al colibrí

y a tu espíritu que calla, sólo

para recobrarse renovado y estallar de nuevo

en jubilosos cantos, de los protagonistas,

que en cada edad tuya junto a ti corean

vigorosos y armoniosos, tu inconmensurable talla.

León, una tura


Español: Monumento del Arco de la Calzada de L...

Español: Monumento del Arco de la Calzada de León, Guanajuato. (Photo credit: Wikipedia)

Nunca se sabe a dónde llegaremos al cruzar el Arco de la Calzada, desde allí, precisamente debajo del León que todo lo mira, con su silencioso rugido que llama, advierte y señala. El sabe que el policía está siendo corrompido con un puñado de finitos valores, sabe que la anciana, vendedora ambulante, no verá el mañana cuando sea arrollada por la irresponsable  indiferencia que fustiga los valores de antaño. Todo lo sabe. Sabe que más de cuatro siglos no son suficientes para que millones de mortales echen raíces y haya fuego que arda orgulloso por ser hijo de esta tierra. Cada uno a lo suyo, el maestro no es panadero, el arquitecto no construye esencias, el político no puede gobernar su propia vida, la cultura es un sustantivo que solo existe en algún diccionario bien guardado, el zapatero es zapatero y el oculista aún es ciego.

El Arco puede llevarnos al centro, recorriendo solo vestigios de una grandeza olvidada, de una historia ignorada, de un presente amorfo, pretencioso, pequeño en tamaño de letras, de formas, de cantos, de lenguas y de futuro incierto.

Porque no bastan mil  BMW pavoneando por las calles cuando quienes conducen, casi siempre, no saben ni escribir; no basta cuando la clase media baja ha dado un salto a través de internet y pretende arreglarse, vestirse, conducirse de manera que pueda diferenciarse de otros tiempos, si aún así no posee la capacidad de entablar una conversación sin error. No basta con crear cada año Ghettos de oro porque el roce con el bronce es inevitable. No basta con acumular tesoros y construir castillos sobre lodazales sociales. Ser hijo del León demanda más.

Cuando se decida, justo debajo del Arco, podremos ver que León es una parte del cielo, que su grandeza se funde con las nubes y que su luz resalta de entre las estrellas. Basta saberlo, amarlo, querer verlo, mirar al León como éste, invariablemente, día tras día nos mira.

En pos de un mayor bienestar social y de una auténtica calidad de vida, construyamos o apoyemos la construcción de turas (como decía Cortázar): “escritura, literatura, pintura, escultura… Los valores, turas, la santidad, una tura, la sociedad, una tura, el amor, pura tura, la belleza, tura de turas”.

León, la mejor de las turas.