Soneto


A sus pies estoy descalzo y sincero,

a sus pies de árbol de dulces cerezos,

en su piel de sabor a sones y versos,

en su piel de sales y labios besos.

 

Vivo al día para no morir mañana

o en esta noche oscura mientras duermo,

contigo sí, pero solo en tu cama,

solo con un remo en balsa con Morfeo.

 

Reír a carcajadas de todo insomnio,

dormir despierto observando demonios,

cerrar poco a poco uno a uno cada ojo,

 

sin dejar de ser tu piel, tu montaña,

sin dejar de ser tu lluvia, tus aguas,

queriéndote siempre, mi siempre amada.