Terror


Hay un ruego ahí,
una petición
desesperada,
pero imperiosa.

«Por favor, no».
Y no hay forma
de cambiar de opinión.
«No me lleves ahí».

Las manos que se estrujan,
la mirada que se desvía
hacia el terror.

«¿Dónde allí, corazón?».
Afuera…
afuera de aquí,
afuera de mí.

Y de golpe
ya no sé
si ella teme más
salir
o yo aborrezco más
entrar allí.

Otros sueños


A contraluz su pecho late,
mi boca furiosa
se pierde en el satín,
ella canela es todos mis blancos
disparos, destellos, flash.

Su cabellera es cascada
de caricias,
de ternura,
de tiempo amoroso detenido.

En sus hombros, mis ojos
encuentran el camino
a la memoria sin cargar,
armas filosas de deseos,
el atuendo, pijama, belleza pura.

Descubrir el destino de sus brazos
descansados,
protegiendo el corazón,
escondiendo sus caderas,
visceralmente pacíficas.

Desde sus rodillas hasta de sus pies,
idas y vueltas,
viceversas de sentidos,
de longitud sinuosa,
hermosas,
una diosa presente, durmiente.

¿Libre?


Mezcolanza dulce

Decrepitud amarga

Alma libre

 

Instinto humano

Jaula casera

¿Quién?

 

Yo mismo

¿Quise?

Piel: “Sí quiero”

 

Niño no entiende

Niño se esconde

Niño se pierde

 

¿Quiénes somos?

¿Dónde estamos?

Preguntal(t)e

 

Sueños


En sus sueños anida tiempos
donde vuelan aves de papel,
llevan escrito de su puño y letra
poemas con alas del mañana.

La somnolencia declara suyas
esperanzas taciturnas,
sueños revueltos en su pelo,
todo lo que recorre su mente.

En paz con sus anhelos,
su piel canela se descubre,
intuición cero ecuación,
artista de la vida hermosa.

La capacidad de amor
enternece todo alrededor,
posa sus ojos en el limbo
mientras sobrevolamos su belleza.

Espirales


Espiral

Siempre
Escribiendo cartas a contramano
mirando desde otra perspectiva
cómo gira la vida
en espirales
Leyendo libros escritos
con tinta invisible
ilusiones ópticas personalizadas
de cómo gira la muerte
en espirales
Musitando palabras
sobre pentagramas
invocando demonios
con nombres abstractos
que pretenden enseñar
cómo gira el amor
en espirales
Infinitos, profundos
Siempre en espirales

Aquel destierro


Al sol débil que se recorta sobre los árboles de un monte cercano, refulgen las piedras, que dolorosos colores lanzan antes de la noche. Es el momento en que una nube tapa el cielo limpio con un manto negro. Entonces pienso que no fue mala idea aquel destierro, que encontré respuestas, amor y libros envueltos en dudas, aunque nada es tan idílico como una supuesta vida en literatura. Qué hermosa mentira que no te cuentan nunca los expertos: el poeta puede ser serio, pero sobre todo austero y no vende ni come sus versos. Por eso viste traje y corbata y, educado, produce algo muy distinto a los versos.

 

(Foto del Autor)