Nacen


Nacen las aguas negras en rojos atardeceres.

Nacen del egoísmo con lo más cercano,

y nadie se alza

aunque nuestra vida sea finita.

Aunque sepamos que viviremos arrastrando cartillas y muletas.

Cerramos los ojos,

nos endurecemos.

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Escapar a Marte


Marte vuelve a brillar

en los ríos de la tierra,

en todas las playas del mar,

en las tardes de verano.

 

Los paraísos que deseamos,

tienen un precio que no informan los telediarios,

ni los anuncios, ni los círculos sociales.

Ellos brillan para quedarse con tu tiempo,

Pero allí,

la alegría es color ámbar,

y muchos los lugares para salvarse.

Reflejo


Eres el animal trasparente,

demasiado luminoso y pálido.

Breve, en un mundo lleno.

 

Burbujas junto al lago

y antiguas abadías que mirabas.

Ser felices no tiene excesos.

Allí caen las estrellas


No seremos inmortales,

las palabras que escuchas proceden de muchas tierras,

escucho esa música junto a ella.

Siempre pensando en sus hombros y su mirada.

Allí caen las estrellas en verano.

Foto del autor. Lucerna Suiza.

En el Jardín de las Adelfas


Tiempo atrás, el lirio blanco se balanceaba
entre las zarzas. En el Jardín de las Adelfas
entre nardos y azucenas, bailaban rosas,
claveles, celindas, pensamientos, narcisos
y cardos. Dos pasos errantes destrozaron
gran parte de sus ramas mas el lirio se
recompuso. Llenaba su pequeña corola de
agua, allí vendrían los gorriones a beber
llevándose las perlas de su cabeza entre
sus piquitos dorados. Sus maltratadas hojitas
no servían para lucirse, aunque taparan a las
hormigas de las lluvias más violentas. Las hormigas
agradecidas, regalaban a su tronco una lluvia de
cosquillitas de cerezas.Tiempo atrás, al lirio
blanco lo quisieron cortar para ponerlo en un
jarrón de cristal. Prefirió hacerse invisible
haciéndose una lamparita para todos los insectos
voladores y hormigas que ansiasen verlo brillar.

Maldiciones


Maldiciones,

para quienes tienen un cerrojo en la frente,

invisible y enrevesado.

Como hambrientos pulmones

de niños aún soñando,

a los que despierta un mutilado lobo.

 

Poetas


Los poetas también se arrastran

entre barro, o calles sin asfaltar.

Como soldados heridos

o héroes de Troya.

Suelen abandonar las fábricas,

encerrándose en bibliotecas,

(entonces los cerrojos arden)

y callan sus secretos jugando con números.

 

Fotografía del autor.