Piel


Hace tiempo que, en los palacios de oro,

ya no tienes la piel de esas noches.

El lunar donde cabe un mundo tan intenso.

Desmesurado, pero que me hace soñar

despierto, lo cual es un poco más de vida.

O todo lo que será felicidad.

Pero sí pienso en un calendario.

Ahora los zapatos se lustran con sangre.

(Fotografía por Kari Basanta, fotógrafa argentina, con permiso de la autora).
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El vuelco


Escucharás el ataque del vuelvo.

Se abalanzará
y la avalancha caerá
como ola nevada de amor
sobre ti.

Él trepará todo
sobre la superficie.
No quedará más opción
que la profundidad.
Y con ella el enfado y la risa;
lo dulce y lo salado.

No habrá más que la hondura.

Escucharás el ataque del vuelco
y serás la única que sepa
aquello que lo remueve
repentina e inesperadamente.

«Min. Katana», por Blacksmith Dragonheart (video)


Presentamos un video para despedir a nuestro autor destacado del cuatrimestre, Danny Fabricio Córdova Alvarado (Blacksmith Dragonheart). Más información aquí: Autor destacado: Blacksmith Dragonheart. La obra es «MIn. Katana», un poema publicado originalmente en su blog: blacksmith-workshop.com. De nuevo felicitamos … Sigue leyendo

Verificación en seis pasos de la primera fase del sueño


Pero cuando adormeces sin lágrimas, paces.
Sin embargo, no fluyen aisladas las perlas cristalinas.
Aunque el cohorte esté alerta a todo tipo de estímulos.
No obstante, cabeza y extremidades reposan a la inquietud muscular.
Pero continúa la vigilia.
Ahora bien, desconectarse del entorno es la entrada

a la siguiente fase.

.

Animales tras el muro


Entonces a ojos de los ángeles,

los del azul cielo y los del fuego eterno,

seremos animales agachados

junto a los muros de cualquier noche.

Y también de esos otros ángeles.

De los demonios que respiran tras el muro.

Foto Propia

La noche se va


A mi madre

Que mira, que mira,
que mira cómo vengo.
Oliendo mariposas
siguiendo flores bordadas de tu pañuelo.

Que mira, que mira,
que mira cómo vengo,
dando alas a los charcos.
Nubes que has pisao de mi firmamento.

Que mira, que mira,
que mira cómo vengo.
Cantándote sin la pluma de la gallina,
ni la tinta del calamar.
Sino dándole un nuevo día
a la noche que ya se va.

Guirnaldas


Era yo y el barro

(así me engañaba),

después tú me encontraste

con miserables guirnaldas de autor,

adornando mi egoísta vida.

Tú fuiste mi precipicio,

mi lugar donde salvarme.

Tú.

Fotografía por Kari Basanta.