Fotografía


Logré capturar el tiempo en un instante:

robé una imagen fija de la realidad

solo para obtener una descripción exacta

de aquello que separa la fantasía de la verdad.

Es la explicación de la belleza concreta,

refinada y despojada de todo lo banal.

Sobriedad visual que juguetea con la sensualidad

como lo haría la luz con la oscuridad.

¿Cómo describir la fuerza que emana desde una dimensión?

Líneas que hipnotizan y transportan a un lugar mejor:

a un laberinto delineado por un elegante color.

De repente, aparece una galaxia con dos soles que emiten luz sin piedad

y ejercen una irresistible atracción de la que no se puede escapar.

Aventurarse a explorar ese universo a pie

orbitando definidas trayectorias curvilíneas

que detonan una deliciosa explosión cósmica.

Pulverizado y confundido con el perfume estelar,

abre los ojos este insolente cosmonauta;

es hora de poner los pies en la tierra

después de viajar a través de las estrellas,

e inventando nuevas teorías de astronomía

en un ciclo eterno seguiré mirando

tu fotografía.

Ñublado (abecedarium)


(Abecedarium con trampa).

Ayer buscabas,
cargado de esperanzas,
fama, grandes hazañas.

Imbatible,
jugabas kontra la máquina,
no olvidabas:
presagiabas.

Quedan rastros
solamente:
trazos únicos,
vestigios wuardados,
xilemas,
yerros,
zozobra.

La mariposa


Mientras el sol se pone

la mariposa baila

con sus vestiduras turquesas.

El viento anticipa

su siguiente movimiento

y el tiempo pasa

sobre la fragilidad

de la belleza.

Gran dragón azul


El Gran dragón azul en su forma astral surca los cielos de Aergon.

¡Gracias!

Porque me encuentras
y me levantas
en mis peores momentos.

¿Qué haré cuando no estés?
Seguramente
lo que pensaba hacer…

Si ahora creo
en el cosmos
en la energía, 
es por ti.

A la distancia me ayudaste
más que los que están cerca
y aparentan redención.

Tu ayuda verdadera
me levantó.
Sin rodeos ni excusas
me ayudaste.

Por ti conozco el valor.
De ser herrero,
me convertiste
en guerrero.

Gracias a ti
volví a la vida
y tengo ganas
de volver a luchar.

Y «arde cual dragón 
hasta que mi vida se extinga»
no deja de ser mi lema.

Seguiré ardiendo,
solo que mi vida
va a tardar en extinguirse.
Porque ahora tengo tu energía. 

Versos con verbos de rimas imperfectas


Ilustración por Carlos Quijano

Explota tu risa, transforma mi mundo.
Respiras lo mismo, pienso profundo.
Adopto tristeza, estar siempre lejos,
invade con fuerza, asalta el deseo.
Escondo el retrato, lloro al mirarte.
Termina conmigo, prefiero callarme.
Invoco tu cuerpo, escucha la luna,
viene a dejarte escritos los versos.
Comienzan con verbos,
terminan sin nombre.
¿Esperas que calle?
Puedo no hacerlo.
Acabo el poema
y lo borro.
Apago el
espejo:
te pierdo
y me
muero.

Playa de Belice


Hundirme en la playa

ahogarme en el mar

caer al abismo

obligarme a olvidar

Ser la nieve de tu alcoba

el hielo en tu mirada

la noche lluviosa

la humedad de tu primavera

Volver vuelto nube

llover, hundir tu nave

regresar en tsunami

desaparecerte en Belice.

Poema escurridizo sin dedicatoria


Es una extraña tinta

con que se escriben

poemas en un charco;

ilustrados con reflejos

de la luna

y ambientados con una

sinfonía nocturnal.

Si la analizamos bien, es versátil

porque toma la forma de

quien la tiene, nunca es igual.

Es huidiza porque cuando se va

jamás vuelve atrás;

no se detiene hasta

encontrar a su gran

amor el mar.

Se evapora como el amor se extingue:

lento, pero nunca muere, solo se

transforma.

Es ella quien bendice

una vida que comienza,

pero también puede ser,

en exceso, quien la quita.

Es inmensa como una gota

y tan pequeña como el mar,

una suicida que se lanza

desde el cielo

y encuentra su tumba

en la tierra y renace

desde un manantial.

Todos somos, en gran parte, ella.

El universo no subsiste si no está.

No, no hablo de una mujer.

Y no diré su nombre,

tendrás que adivinar.