Ecuación de flujo universal


OHM

Papiro de Varda que data aproximadamente del año 200 A.C. Se conserva casi en perfecto estado por las temperaturas bajo cero en las que fue encontrado.

 

La teoría de la electricidad
y el mantra universal.
¿Coincidencia?
Es la explicación del universo,
a su fluir y su funcionamiento.

Todos los principios en una sola ecuación:
Ley de Ohm.
Ley de gravitación.
Dinámica de fluidos.
Movimiento acelerado.
Flujo de calor.
Flujo magnético.
Etcétera.
Todo en una sola ley alquimista.

Describe cualquier tesis,
probadas y aún no probadas.
Todo lo que buscaba Einstein,
en una sola ecuación.
Ahora es posible medir
lo que antes no se podía medir.

Ya puedes dar medida al amor.
Ya puedes medir emociones
y respuestas de la psique
a estímulos varios.

Todo en el universo es flujo
a través de un medio
provocado por un potencial.

El mismo universo fluye
y se sigue moviendo
a través del espacio,
debido a un Big Bang.

Los electrones fluyen
a través de un medio,
debido a una fuerza
electromotriz potencial.

El amor fluye
entre los problemas y las diferentes situaciones,
debido a una fuerza de voluntad.

Amor se escribe con A de Amperios
y Voluntad con V de Voltaje.
El Amor también es flujo,
por eso es intangible.

Y que sea intangible
no significa que no existe…
jaque mate.

El que tenga palabra de ciencia,
que entienda.

The
BLACKSMITH

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Fundirse con literatura


Fundirme hasta ver las hebras de la luz,

la que entrecruza la vida que no veo.

Escribir con un elegante dictado

menos avaro con los logros y los brillos,

que dejan los espíritus más mudos.

Ser literatura, dejando caer las hojas del otoño.

El remordimiento compulsivo


Lleva un cigarro en la mano

que se mueve en repetida constancia

del aire que lo pasa a su garganta

y, de su boca, al mantener de sus labios.

 

Hace frío o lo parece cuando mira

de reojo sin querer en un espejo

y ve que se arrebuja en el invierno

sin nieve ni arbolitos ni luz tibia.

 

Fuma un cigarro en la mano

y al sol ni se le vio ni se le espera.

Expulsa el humo y se pregunta si es vaho

lo que huye de su pecho en humareda.

 

Dice adiós con la espalda y, en la calle,

lo saludan las farolas apagadas,

que, con un silencio cómplice, se callan

y acompañan al cigarro junto al aire.

 

Tendrán tanto de lo que hablarse

o eso piensa

mientras una brasa efímera ya sabe

que un cigarro muere taciturno allá en la acera.

 

No tendremos tanto de lo que hablarnos

o eso pienso

si me canso de ver frío entre mis dedos

y camino en dirección contraria calle abajo.

 

Bota pisa suave sobre el charco,

sobre la acera empapada con la lluvia,

sobre el choque de dos cosas que se culpan:

negro y duro y negro y bota-asfalto.

 

No cambia tampoco un cigarro en la mano,

que ya es otro o es el mismo,

y no moja tanto la lluvia allá en los pasos

como las palabras moribundas que podrían haber sido.

 

Tendremos que esperar a otro momento

para hablarnos y decir un ay del frío

o volver sobre mis pasos y, contigo,

silenciar el graznido incontrolado del silencio.