El vuelco


Escucharás el ataque del vuelvo.

Se abalanzará
y la avalancha caerá
como ola nevada de amor
sobre ti.

Él trepará todo
sobre la superficie.
No quedará más opción
que la profundidad.
Y con ella el enfado y la risa;
lo dulce y lo salado.

No habrá más que la hondura.

Escucharás el ataque del vuelco
y serás la única que sepa
aquello que lo remueve
repentina e inesperadamente.

Anuncios

Suceda lo que suceda


Sucede que dejé
desvestida a mi alma.
Sin ropajes cruzó
laderas, caminos,
ríos y montes.
Hizo de las nubes
su primer viso.
Pisó mentiras,
las que fingieron ante ella.

Sucede que corté
el lirio del balcón,
a ras de tierra.
Ese que sembraron,
una vez, tus manos.

Divagaba fluyendo entre lo que veía sin mirar
y lo que no llegaba a notar.
Consciente del brote de las hojas,
del ruido en la tierra,
haciéndose paso
para salir.

Sucede que entro en mi alma
y en ella me cubro contigo:
me acuerdo de ti y
me acuerdo de mí.

Sucede que era otra contigo
y eras parte de mí.

Sucede que marchito el lirio,
mi alma triste, impenetrable.

Sucede que tras el fino velo,
sopla el viento mi miedo.
Repartiendo brío
para primavera.