Simio, botella, templo


Templo de los monos, Serie collage Bali

Elvira Martos

Lo bello en la Bestia


Ludopatía


Campo santo

Campo santo


El rap de la drogadicción


El Uruguayo y sus feligreses


Elvira Martos

Jorgito abre su tasca en el centro de la ciudad.

6 am.

Y empiezan a acudir ante su llamada los feligreses. En fila india y golpetones.

Rezan sus mismos mantras diarios y confiesan penurias y miserias. Se arrodillan por un cigarro (el tercero o cuarto de la mañana) y comulgan emocionados con vinos muy rojos y cervezas muy frías.

El Uruguayo oficia su misa diaria entre legañas, protestas y olor a botafumeiro.

Nadie se santigua ni parece siquiera ver el calendario de la Virgen de la Macarena que preside el altar mayor la barra.

Elvira Martos

 

Castigo


El infierno
es la culpa en mi espalda,
la majestad de la noche
sin pupilas.
Me abrasa esta sombra.
Quema el hielo.
No hay fuego superior
al de tu boca.