Ayer hace un día


Ayer hace un día, en el #ReversoDelTiempo, cuando los minuteros se detuvieron y la lógica se desmayó, bebimos un café en una terraza francesa, mientras 64 girasoles nos cantaban canciones en donde vos eras mi princesa.

Impresoras de huevos


Calle de la soledad


 

Delete


Vete. Aléjate de mí, que no quiero volver a verte. Me haces daño, me hiciste daño y, si no te largas, me harás más daño.

Ríndete. Destruye los recuerdos que te atan a mí. Busca a la salada de tu exnovia, haz una vida con ella, pero no me vuelvas a llamar.

Escúchame bien: no eres nada, no soy nada y no volveremos a ser nada. Lamentablemente para mí, no hay botón de delete en esta vida, ni opción de hacer el #ReversoDelTiempo que me posicione en esa tarde de abril, en la que no tenía fuego y tú te acercaste a encender mi cigarrillo.

A destiempo


Cuando era niña
no entendía qué era un magnicidio
ni sabía lo que representaba una guerrilla
en pleno siglo XX.
Tampoco existía en mi imaginario
la balanza comercial de un país
y los tratados comerciales.

Cuando era niña,
en el anverso y el #reversodeltiempo
la memoria lo cambia todo;
antiguamente los médicos pensaban
que las sangrías lo curaban todo
después de años y años de sangrías
—en absoluto terapéuticas—
espero que México se cure pronto,
muy pronto.

Reverso del tiempo


¿Existe algo/alguien en el #ReversoDelTiempo?
Un día saludé a mi sombra y ella me tendió la mano.
El tiempo se disipó y me convertí en nube.
Soñé con mil formas y tormentas,
olisqueé el sol y acaricié la luna.
Viví aventuras sin moverme y sin que nada se moviera.
Solo era en esta nueva era una nueva nube sin tiempo que me exigiese andar.
Conocí el bien absoluto y un mal eterno sin consecuencias ni efecto mariposa.
Todo era sin ser.
Existí sin de verdad hacerlo.
Me di cuenta de eso, de que el tiempo jode todo, pero a la vez lo cambia.
Volví a ser yo,
con errores ni buenos ni malos,
solo errores que mutan como camaleones en los ojos de quien los mira.

Psicoscopía


Cierto día, un hombre se encontró un extraño objeto mientras volvía del trabajo. Al acercarse a él, se percató de tres cosas: que era un reloj, que en él se reflejaba el cielo y que no tenía manecillas. Esto extrañó mucho al hombre que, pese al mal presentimiento que tenía, se acercó a recoger el reloj. En cuanto lo tocó, sintió que una fuerte corriente eléctrica lo recorría. A la dolorosa sensación le acompañaban fuertes visiones de muchas personas con el mismo reloj en sus manos, en diferentes lugares y épocas diciendo todos la misma frase: «dentro de cada objeto se oculta el #ReversoDelTiempo». Luego de aquella intensa experiencia se desmayó y fue encontrado por sus familiares a unas cuantas calles de su casa.

Tres días después, despertó. Se dio cuenta que, al tocar la cama con sus manos, venían visiones a su mente de todas las personas que habían estado en contacto con ella. Descubrió allí que su esposa lo engañaba con el profesor de música de su hija. Consternado, fue a la habitación de su hija y tocó su mochila. Las visiones provenientes de la mochila le permitieron saber que ella planeaba suicidarse lanzándose de un risco ese mismo día. Preocupado, y sin decirle nada a nadie, se dirigió hacia el risco para buscar a su hija. No conocía el lugar exacto, pero cada cierto tiempo se agachaba para tocar el suelo y así saber, gracias a las visiones, quién había caminado por ese sendero. Finalmente, perdió el rastro de su hija.

Entre la maleza encontró la colilla de un cigarrillo y la tocó. Su hija, antes de lanzarse, se fumó ese cigarrillo y pensó en todo aquello que la atormentaba; por lo que dichos pensamientos quedaron impregnados en él. Cuando el hombre terminó de examinar el cigarrillo, comprendió los motivos de su hija y se lanzó del risco también. La familia reportó ambas desapariciones la misma semana, pero no encontraron los cuerpos sino hasta después de seis meses.