Sonrisas y estrellas para laúd y guitarra

Sonrisas y estrellas para laúd y guitarra


©Merche García Anuncios

Temperatura de asombro


 

Cobertura de helado, abrázame más fuerte.

Tengo frío pero busco estar contigo, damisela nevada.


Una brújula en medio del océano congelado me condujo por el sendero de los olvidados.

Marque con una tiza el camino, era de un tono dorado.

El pavimento de un natural glaseado y las montañas, construidas con hielo perfilado… parecía un sueño.

Y yo, un pingüino sureño, llegando del simpático verano.

Esperando ser recibido por tí, la mujer más fría de toda la gélida bahía de focas.

Justo allí, después de pasar lo osos y los elefantes marinos, llegando a la punta del iceberg de los vecinos.

Te encontrabas tú, risueña y feliz con tu sonrisa plateada y ligeramente oxidada.

Te adoro, mi vida. Siempre tan fría, y de piel fuerte con dureza como ninguna.

Adornas este mar desolado, lleno de figuras repetitivas que danzan en las profundidades, sin vida.

 

 

La vi llegar pequeña


sonrisa

La vi llegar pequeña como si aún estuviera lejos. Despacio. Eran las seis de la tarde y hacía ese frío que huele a invierno. Venía agarrada del brazo de otra mujer algo más joven; pensé que no me reconocería porque el azúcar y los años la habían dejado casi ciega; me dijeron que estaba perdiendo la memoria.

– ¿Qué tal Ramona?  dije mientras le besaba -¿Sabes quién soy?

– Claro, el hijo pequeño de María- sonrió mostrando sus pocos dientes.

– Qué alegría verte. Qué guapa estás.- No mentía.

– Oye, has crecido mucho.

– No, Ramona, lo que pasa es que uno con la edad se encoge. Y Usted ya está un poco…

Esta vez se rió como una niña. Continuamos la charla durante unos minutos y nos despedimos. Ella se fue lenta a casa. Yo rápido, como siempre, a…No sé. No recuerdo. Empezó a levantarse viento entre nosotros y las hojas cayeron en espirales amarillas. Luego, vino la noche.  Pero lo que sí recuerdo y nunca le dije y ahora escribo para intentar reparar ( mientras aparecen estos versos de Wordsworth en mi mente)

            Aunque ya nada pueda devolver la hora

            del esplendor en la hierba

            de la gloria en las flores.

            No hay que afligirse

            porque la belleza siempre subsiste en el recuerdo.

pero lo que sí recuerdo -repito-

es

que su piel aún huele a rosas.

Lejano beso


Una fotografía en tu mirada,

un regalo de antiguos y legendarios,

el cristal refleja apenas un destino

y el lejano beso es un reflejo

muy por encima, tu voz andante,

arcano signo de intención regresa.

 

Una pupila como la de un martes,

fina e infinita, aquella línea del ocaso,

y tus labios tiernos ausentes de sangre,

una mirada distante y tus palabras,

intactas en la retina, en la mirada,

ambos ocultamos en ningún lugar.

 

Una caricia artista sobre tu cuerpo,

lienzo enigmático, interior gusano,

en tu sonrisa frágil algún otro cuento,

un te amo para alguien, tan lejana,

tanto, cuántas ágiles voces claman

que juntos olvidemos rasgos amargos.

Sonríe, la vida es bella


Voy a escribir palabras rotas
Y susurrar a tu oído versos incompletos
Imágenes del sueño de los vientos
Cascarones dorados
Brillando de luz carmesí adentro

Y con mis rimas
Que no son rimas, ni canciones
Sino imágenes de letras de acuarela
Voy a robarle una sonrisa
Al sol, la luna, y las estrellas.

Una sonrisa


Una sonrisa
Una sonrisa dice más que mil palabras

ho ho hoo!


Queda inaugurada la temporada navideña!
Con toda la parafernalia que guste cada cuál pero con todo el espíritu propio!
(prometo tarde de sábado en modo palomita y hot-chocolate para tragar cualquier peli ‘yanki’ navideña,ñoña,simplona,cargada de jerseys imposibles pero certeras siempre en mucho rojo y en finales megasuperfelices!)
Ah,ah, prohibido mirar el calendario o mencionar es pronto,ha sido culpa de la estampa con que hoy amaneciò!

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