La carta a García y el viajero del tiempo


Como herrero de armas de la mente, también suelo contar historias de increíbles guerreros. El guerrero del que les hablaré hoy es terrícola, así que estoy muy seguro de que ya han oído hablar de él antes.

Se cuenta que, aproximadamente en el año 1898, en la Guerra hispano-estadounidense, a un guerrero llamado Rowan, literalmente un soldado de guerra, se le encomendó una misión:

***

-Nombre de la misión: «Carta a García»

-Objetivos:

  1. Llegar a las costas de Cuba.
  2. Encontrar al comandante García, jefe de los rebeldes, oculto en la sierra cubana.
  3. Entregarle a García la carta de parte del presidente de los Estados Unidos.

***

Todos se sorprendieron cuando el soldado Rowan cumplió su misión sin hacer una sola pregunta sobre el paradero de García y mucho menos sobre cómo llegar. Así, todos aplauden la labor heroica de los soldados norteamericanos al liberar a Cuba de España y, más allá de eso, al usar esta historia como látigo alegrador de trabajadores que no reciben capacitación, recursos o al menos información sobre lo que deben hacer.

El conocido relato dice que él cruzó Cuba de costa a costa solo y a pie, y que encontró a García mágicamente. Pero ahora que tenemos mayor conocimiento, podemos descartar la magia como lo que él usó para realizar esta gran hazaña por sí solo. Otros, con teorías más locas, indican que ya existía contacto extraterrestre y que entregaron a Rowan tecnologías alienígenas. Yo sí creería en seres de otros mundos, pero, fuera de lo que yo crea, ya hoy conocemos que cosas como el área 51 son en realidad áreas clasificadas de pruebas de armas y tecnologías avanzadas que los norteamericanos construyen en secreto.

Lo más probable es que una de esas tecnologías avanzadas y secretas que los norteamericanos han desarrollado sean los viajes en el tiempo. Pero no desarrolladas en 1898, sino que, los norteamericanos, al recibir viajeros del futuro con tecnologías avanzadas, empezaron a construir bases secretas para empezar a desarrollar estas tecnologías para poder tenerlas en el futuro, paradójico, pero cierto, y eso lo comprueba la hazaña del soldado Rowan, pues no existe otra explicación más que haya usado Google Maps sin conexión para poder andar por Cuba y dar con García, y seguramente usó un jetpack o un aerodeslizador para llegar a su paradero.

El soldado Rowan. Tinta sobre cartulina, por Blacksmith D.


¿Cómo es comprobable esto? Pues hoy en día, cuando se nos encomienda una tarea o misión ya no hacemos tantas preguntas como antes, y nuestros superiores o docentes ya no se ocupan tanto en capacitarnos, sino que simplemente agarramos el teléfono celular o la PC y encontramos todo en Internet.

Rowan seguramente tenía este poder en sus manos, sino ¿cómo llegaría con García sin hacer una sola pregunta o solicitar recursos? Pero bueno, quizás lo del aerodeslizador o el jetpack sería algo muy loco… o quizás no sonaría muy loco si tuviéramos esa tecnología ahora, así como el Google Maps. Y aún siendo más realistas, de algo están seguros los historiadores: a Rowan lo recibieron los luchadores independentistas cubanos que ya conocían los territorios que ya habían liberado ellos mismos, y ya sabían como llegar a García, es más, seguramente ellos mismos lo llevaron y le dieron toda su hospitalidad.

Saquen sus propias conclusiones. ¿Rowan sería un súper soldado que nació sabiendo el paradero de García y llegó a pie sin desfallecer gracias al suero que le fue inyectado? ¿O Rowan usó recursos futuristas?… O simplemente los cubanos eran capaces de luchar ellos mismos contra el yugo europeo.

Quizás pensar en viajes en el tiempo es de locos, pero más loco es creerse realmente que un súper soldado logró tal hazaña por sí solo.

Cortando el error de raíz


Esta es otra historia de Jacob, mucho antes de ser héroe y de lo acontecido en Efecto mariposa:

Jacob cursaba el sexto año de primaria; a ese nivel, en aquel mundo oscuro al que pertenecía, recién aprenden a calcular raíces cuadradas. Un buen día, su maestro da la clase a todos sobre este tema y luego envía la tarea.

Al llegar a casa, Jacob realiza la tarea, pero descubre que ninguna de las raíces que obtiene es correcta. Al ver esto pide ayuda a su padre, y cuando él le ayuda a hacer los procedimientos respectivos paso a paso, Jacob le corrige:

—Papá, ¿por qué vuelves a multiplicar el primer resultado?

—¡Ah! Ahora sabemos por qué tienes todas incorrectas, te falta este paso —respondió.

—Pero el maestro no dijo que debíamos multiplicar.

—¡A ver! —replicó el padre de Jacob.

Con calculadora en mano comprobaron las raíces que obtuvieron con el paso que su padre añadió a la operación, y las raíces coincidían. Probaron la raíz que obtuvo el profesor en clases… y presentaba error.

—Entonces lo haré así —dijo Jacob con mirada agradecida.

—Le dices a tu maestro —inquirió su padre.

—¡¿Qué?! —gritó Jacob con aire residual.

—Sí, debes corregir el error y ayudar a que tus compañeros aprendan bien.

Jacob inocentemente aceptó el consejo de su padre, y al siguiente día presentó la tarea. Sus respuestas obviamente eran diferentes a las del resto, a lo que su maestro se apresuró a preguntarle:

—Comprobaste tu respuesta con calculadora, supongo. ¿Qué hiciste diferente para obtener esas raíces?

—Para obtener el factor del segundo escalón hay que multiplicar de nuevo ese valor por el anterior.

—Ya veo —recapituló rápidamente el maestro—. ¡Atención todos! —Se levantó y pasó a la pizarra.

El maestro volvió a dar la clase y a explicar el proceso de obtener una raíz con este nuevo paso, el cual era añadir una operación más. Jacob regresó a tomar asiento, al voltear, vio a una gran parte de sus compañeros mirándolo de forma amenazadora, y al hacer gesto de «¿qué sucede?» el más rudo de la clase responde:

—Más fácil era como el maestro nos enseñó.

—Sí, por tu culpa ahora es más difícil —añadió una niña.

El maestro los silenció e insistió en que esa era la forma correcta de obtener una raíz. Aún silenciados, la clase terminó con más de la mitad del salón enojados con Jacob y prefiriendo “el proceso anterior”.

Jacob aprendió que puede cortar el error de raíz, pero que no conviene intentar cortar el error de otros; si lo haces, te ganarás su desprecio… al menos en aquel mundo oscuro y horrible donde él existe.

Raiz cuadrada

«La raíz cuadrada correcta», tinta sobre cartulina.

El arma imposible


silencio de negra

Si alguna vez has conjurado
un pentagrama,
quizás la logres ver.

Y la puedas oír
aunque no se escuche,
porque tienes oído especial.

El mundo está lleno de cosas
imposibles, insostenibles,
que la razón no puede contradecir.

En medio del barullo,
en medio del baile;
quizás la distingas.

Espera un tiempo,
quizás medio segundo…
¡Allí está!… y allá se fue.

Y si llegaste hasta aquí,
te lo voy a decir.
El secreto es:

¡Silencio de negra!
Si le preguntas dónde está,
en silencio te dirá que «Si».

Nocturno de escritora


Escribo.

En esta noche cerrada a las musas, la locura me protege, es mi fiel compañera, la soberana. La tinta sangra para que no se detengan las palabras; el alma se envenena cuando no se derrama.

Escribo.

No enmudezco esta voz, escapo de una muerte lenta y agónica que se bebe mi sed. Mi espíritu es una pluma al vuelo, que me desafía, me delata. Hoy escupe lo que soy y me ama mañana.

Escribo.

La luna inventa otra luz en este cielo mío, teñido de letras y escarcha sin flor. Yo, sin mí, estallo sobre esta hoja en blanco ansiosa de vida, de muerte y de dolor. Y en la negrura de este aire que me habita sacudo la alegría, la tristeza y el placer.

Escribo.

En medio de este silencio que lo llena todo, yo, me vacío, me entrego, me arranco esta piel y hiervo en el fuego eterno de la palabra, llama viva que alumbra y apaga un corazón abierto. Se quemará el papel, no el sueño.

Escribo.

Soy un animal escondido en la sombra que baila en la pared. Respiro su poder, lamo mis heridas y las abro otra vez. Es tiempo de vivir para escribir, de rendirse al poema o de morir.

Prototipo de «El arma perfecta»


The Prototype

Prototipo de El arma perfecta, sellado y congelado, debido a que el modelo es demasiado contundente e inestable para ser lanzado al exterior.

Técnica: tinta sobre opalina.
Por: Blacksmith Dragonheart

Enseres al alcance de las manos


Una señal de prohibido estacionar

sería suficiente

para advertir a todos

que no se pueden sentar

cómodamente.

Un cañón sin retroceso

si está prohibido disparar

haciendo cualquier tipo de ruido

que despierte a los demás.

Una llave inglesa

que me permita ajustar

las farolas de la calle

y a la luna — cuando se deje manosear —

para cuando quiera apagar el día

que sólo tenga que apretar.

No sé si con lo que me quede de tinta

se encenderá.

 

Llorar como una magdalena y otras cosas de niñas pequeñas

Llorar como una magdalena y otras cosas de niñas pequeñas


Lloré como una magdalena; me enjugué las lágrimas con la mano y se llenaron de pigmento. descubrí que por cada poro salía color y que hasta mi sudor eran buenas ideas. Para más manchas de acuarela y pastel, entra aquí: … Sigue leyendo