Una puerta llena de polvo 


Ayer me quedé mirando una puerta llena de polvo y me acordé de ti.

No me malinterpretes, la puerta estaba abierta pero al verla imaginé dejarla olvidada mientras ella allí seguía desapercibida entre todas las demás.

Además, todo aquel polvo que la recubría parecía mantenerla en una burbuja de resinas enigmáticas: perfumada y purificadora.

Lo noté porque me dieron ganas de rozarla mientras la atravesaba.

Se quedó a dos segundos de mi piel. Los mismos que necesitaba para dejar de pensar en ti mientras caminaba atravesando el mercado. De repente, lleno de gente. Árboles en mi camino.

Ayer me quedé mirando una puerta llena de polvo, fueron sólo dos segundos.

tajo


El trabajo alienado arrebata al hombre, arrebata su vida genérica […]”
C. Marx – Manuscritos de filosofía y economía –

te olvídate ya de mí

no soy yo

                   otro.

el que camina, el que

respira otro,

o nunca fui y esto

             y aquello

era – pasado perfecto –

espej-

ismo o

espej

o
esquina de espejos

que dimensión

                        a dimensión

te engáñate te repite

te pudiste

ser

en algún otro lugar y en

alguna otra persona

fuera del tajo.

Si tú…Razona


No te entiendo, amiga mía:

Si tu mente lo piensa

si tu corazón lo ama,

si tu sexo con su recuerdo

es una fiesta pagana,

si tus sueños lo anhelan

si tu alma lo sueña.

¿Por qué no lo llamas?

¡Olvídalo! o ¡Haz algo!

Pero no te lamentes más, que así no llegas a ningún lado.