Instantánea impresionista accidental


Crecen las hiedras
y mucho de lo que las rodea
está inerte y mustio.

Campanillas de jazmines
cantan en la noche.
Suenan rompiendo la escena lacónica,
tintinean las flores caídas en el suelo
tras su baño metálico lunar.

Asomada a la ventana
sonrío y pienso
en el aire perfumado,
en la melodía,
en la luna,
en la noche
y en ti.

Me digo:
vivir un momento
de dulce instantánea
impresionista accidental.
En una ventana al mundo
desde donde me asomo
y sonrío,
sin timidez.

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Un distinto amanecer…

Un distinto amanecer…


Cubriendo las apariencias

Cubriendo las apariencias


Memoria

Memoria


Una ventana guarda la historia de quien habita tras ella.

El paso del tiempo…


Todas las mañanas


Palagrafías

escaleras-reja

Todas las mañanas, a las 11 aproximadamente, viene un gorrión a mi ventana y canta. Y canta como haciendo de ruiseñor o canario. Canta torpemente. Claro, los gorriones no están hechos para cantar; los gorriones están hechos para posarse en las alambradas de espino o para acompañar a los ancianos en la espera comiendo migas. Debería salir a la calle; abrir la puerta, bajar por las escaleras-reja y dar un largo paseo hasta el parque; rozar con la palma de la mano algún arbusto ( o a alguien que pase ) y sentarme al sol en un banco cerca de su rama y preguntarle por qué ¿Por qué a mi ventana? ¿Por qué canta? Por qué de entre los cientos de ventanas-ojos de esta ciudad ha tenido que mirar los míos tristes. Por qué ( no sé ). Pero no salí. Me oculté ( como siempre ) en la terraza…

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