La City


Anuncios

Desajar maravillas


Toco mi cuerpo como esponja.

Pasan mis manos maculadas
limpiando piel en cada abrazo.

Cada abrazo es promesa fecunda,
de las que vale la pena cumplir
para efectuar el milagro.

Pasan mis dedos
sobre la fina capa de hielo
que cubre mis labios.

Labios que me aseguran
que no decir nada es golpear
la puerta tres veces.

Cuando el impulso escrito indica
hender ese túnel y encontrar
maravillas al otro lado.

Me estalla la cabeza, me duelen los bolsillos, me pesa el alma


elviramartos.jpg

IMG_n6243

 

No tengo ningún miedo, torero


Pintura inspirada en el poema dedicado a Pedro Lemebel de Poetas Nuevos. Me gustan los poetas bocazas, justos, valientes, impertinentes y LIBRES. Me gustan los eternos. Los que se empeñan obstinadamente en no morir y resucitan cada vez que se releen … Sigue leyendo

Cállate, puta, reputa


La bucanera hace sus mandados de incógnito


Yoko Ono duerme en los portales